Arte y Ensayo
Por Sexo o Por Amor
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
julio 29, 2007
Cero y van tres. Primero fue una pretenciosa película gringa, luego una inglesa y ahora le toca a los franceses demostrar que en su país también se cuecen habas. El mejor argumento que tiene Combien Tu M'aimes? para presentarse como cine de arte es su actriz estelar, Monica Bellucci, que es un monumento. El mejor y el único, porque lo demás es lo que se acostumbra en este tipo de cintas "artísticas": un tono que deja al espectador preguntándose si está viendo una farsa con toques dramáticos o al revés, buenos actores en curso de colisión con diálogos imposibles, una banda sonora retacada de música clásica, etc.
La sinopsis: un tipo entra a un burdel buscando el verdadero amor... sí, ya sé, parece chiste, pero como el guionista es Bertrand Blier, realizador conocido por hacer un cine "anticonformista" que "critica las costumbres burguesas", como si estuviéramos en 1968 y eso fuera suficiente para perdonarle cualquier carencia, no hay más remedio que fingir demencia ante lo trillado de la premisa. Tenemos, pues, a un humilde oficinista de nombre Francois (un somnoliento Bernard Campan) que entra a un putibar de Pigalle y de inmediato establece contacto con Daniela (Monica Bellucci, deslumbrante como siempre). Francois ni se inmuta cuando ella le dice que su tarifa es de 150 euros por un brinco y que además debe consumir una botella de champange que le costará otros 150. Su reacción es comprensible porque esa cantidad es muy poco para un acostón con Monica Bellucci, a una mujer así hay que pagarle con lingotes de oro o con las escrituras de la casa.
La calma de Francois tiene otra explicación. Dice que acaba de ganarse la lotería, cuatro millones y medio de euros para ser preciso, y le propone a Daniela pagarle cien mil al mes para que se convierta en su esposa, amigovia o concubina a partir de esa misma noche. Todo esto lo presenta Blier con seriedad, con cool jazz en la banda sonora y unos encuadres que nunca pierden el estilo, cuando Daniela le explica a Francois que el pago no lo autoriza a lastimarla, mientras la cámara se acerca desde un plano general hasta un medium shot, el espectador puede suponer que la historia, pese a su escasa originalidad, se desarrollará de acuerdo a las expectativas generadas por el drama europeo de bajos fondos, con mayor naturalismo que su contraparte americana sin caer en la histeria del "nuevo cine mexicano".
Esta impresión dura hasta que la nueva pareja llega al modesto departamento de Francois y al subir las escaleras él se derrumba. Junto con Francois el tono de Combien Tu M'aimes? también empieza a caerse. Un doctor es llamado por Daniela para atender a Francois, quien se comporta como personaje de vodevil al tiempo que admite tener problemas cardiacos. A continuación al mismo Bertrand Blier le da por hacerse el chistoso y la película nunca se repone: cuando Daniela y Francois, ya más tranquilo, se preparan para celebrar una "noche de bodas" que ella evidentemente toma como un juego, la iluminación cambia, los actores se aguantan la risa y el soundtrack se transforma en una rockola que nunca dejará de atormentarnos con su inoportuno jugo de hits operísticos (Verdi, Bellini, Puccini... entre más manido, mejor) y la película misma va degenerando en farsa. De hecho, para como se ponen las cosas Blier igual pudo usar reggaeton o pasito duranguense como música de fondo sin que nadie notara la diferencia.
Las situaciones son absurdas, desde los compañeros de trabajo de Francois tan preocupados por su vida doméstica que deciden visitarlo en tropel cada tercer día, pasando por la vecina con la que Daniela discute sus orgasmos, hasta culminar con el gangster que Gerard Depardieu interpreta como si estuviera en una película de Juan Orol. Sin embargo, bajo la esquizofrénica dirección de Bertrand Blier Combien Tu M'aimes? jamás renuncia a su fatalismo inicial, con los mismos encuadres excesivamente simétricos de la primera secuencia y los diálogos típicos del más almidonado cine francés:
Golfa adolescente: "¿Por qué estás tan triste?"
Francois: "El invierno es demasiado largo"
...y así por el estilo.
Escena ligeramente editada (no fui yo) de Por Sexo o Por Amor
Alguien dirá que vale la pena soportar estas babosadas con tal de contemplar a Monica Bellucci, que a los 42 años tiene un físico que ya quisieran muchas de veinte. Es una mujer magnífica, con talento suficiente para hacer papeles serios en películas importantes. Justamente por eso se puede ignorar Combien Tu M'aimes? sin temor a perderse de nada. Bellucci se pasa media película desnuda o con poca ropa, pero si eso es lo que les interesa es mejor que vean la última escena de Irreversible. Para esta actriz debió ser muy halagador que Bertrand Blier escribiera el guión de Combien Tu M'aimes? pensando en ella. Puede que Bellucci y Blier hayan llegado a un acuerdo mutuamente satisfactorio para colaborar en esta película, y qué bien por ellos, lo cual no es razón suficiente para perder el tiempo con esta historia llena de lugares comunes sobre la prostitución, con sorpresas finales que se adivinan con toda facilidad y un guión cada vez más caótico, hasta concluir con un desenlace previsiblemente ambiguo y estridente, de ésos donde "nada es lo que parece" y etcétera.
Sitio Oficial:
www.combientumaimes.com
