Arte y Ensayo
La Serpiente
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
febrero 3, 2008
Al igual que El Orfanato, esta es una película europea que aplica la fórmula de Hollywood mejor que muchos productos gringos. Cuenta una historia de extorsión y venganza que sigue una pauta familiar pero lo hace con elegancia, habilidad y no se tienta el corazón para poner en peligro a mujeres y niños. Esto se explica en parte porque está basada en una novela de Ted Lewis, el autor inglés de Jack´s Return Home, llevada ya al cine con el título Get Carter en dos ocasiones diferentes, una con Michael Caine y otra con Sylvester Stallone.

Clovis Cornillac en La Serpiente
El director Eric Barbier, en colaboración con Trân-Minh Nam trasladó la novela de Lewis a Francia al parecer sin que el cambio de local afectara demasiado el argumento. Un elemento que no pudo conservar fue la diferencia de clase entre los dos personajes principales, debido a la mayor estratificación de la sociedad inglesa, pero por lo demás la confrontación entre el detective privado con talento para la extorsión Joseph Plender (Clovis Cornillac) y su víctima, el fotógrafo de moda Vincent Mandel (Yvan Attal), conserva la complejidad que debía tener en la novela original. Como suele suceder en este tipo de historias, el motivo de Plender no es sólo el lucro, su verdadera intención es aniquilar sistemáticamente a Mandel, hasta que éste decide contraatacar y se establece un duelo de astucia entre los dos hombres.
Es el tipo de trama que se practica con frecuencia en Hollywood, sólo que aquí los dos actores principales fueron seleccionados porque cumplían con las características de los personajes. En Estados Unidos muchas veces triunfa el ego de las estrellas y el argumento se modifica para hacerlos más simpáticos. En cambio, La Serpiente, apodo del villano a causa de la enorme víbora tatuada en su espalda, es un tipo desalmado que en ningún momento solicita la simpatía del espectador. Una vez que se revelan los motivos que tiene para desear la destrucción de Mandel el público llega a comprender por qué alguien planearía con tanto cuidado una venganza, sin que por ello Plender se convierta en una especie de antihéroe. Ayuda mucho la interpretación fría y no obstante carismática de Clovis Cornillac como el villano. De hecho, su actuación es tan buena que el hecho de que su personaje sea conocido como La Serpiente parece demasiado obvio, es un simbolismo que no aporta gran cosa al conjunto.

Yvan Attal en La Serpiente
Por su parte, Yvan Attal interpreta al hombre pasivo y vulnerable que de pronto se convierte en un rival respetable, trabajo muy similar al que hizo en Anthony Zimmer. Esta transición sería más convincente de no ser por un par de errores en el guión que socavan lo que podría ser un thriller extraordinario. Hay una secuencia donde Vincent Mandel es engatusado por una modelo rusa (la próxima chica Bond Olga Kurylenko), confirma que alguien desea perjudicarlo, presencia una muerte y sin embargo, en la siguiente escena, decide marcharse solo a su casa, lo que casualmente le permite a Plender tender su trampa. Mandel podría evitarse muchos problemas, y evitárselos también a su familia, si ese día hubiera optado por regresar a casa en taxi o acompañado por otra persona. De cualquier manera Attal es creíble cuando enfrenta estas amenazas y sobre todo en las dolorosas comparecencias ante la juez que lleva su inminente divorcio, lo que ayuda a que uno pase por alto lo improbable de algunos acontecimientos.
Lo predecible del guión, en particular en la última media hora, tampoco importa demasiado en vista del cuidado formal con el que fue filmada La Serpiente. La música, la fotografía y el diseño de producción corresponden a un nivel de profesionalismo que se compara favorablemente con el de Hollywood, nada más que aquí tiene el valor adicional del buen gusto, algo que a los gringos no siempre les sale. Las maniobras de Plender son truculentas y sin embargo están filmadas con discreción. Los detalles sórdidos del incidente que desencadenó la venganza se explican con sobriedad, cuando Mandel admite la relación que tenía con Plender años atrás (mientras uno se pregunta por qué no lo mencionó antes), una cinta más sensacionalista buscaría explotar el morbo con una recreación melodramática. La Serpiente se estrenó en el D.F. hace unos días en apenas doce salas y supongo que ahora empezará su peregrinar por otras regiones del país. De cualquier manera, si no la pudieron ver en el cine La Serpiente sigue siendo una buena opción en DVD porque está construida a base de tomas cerradas, no es una cinta que dependa de las escenas espectaculares de acción y por lo tanto puede disfrutarse sin problemas en formato casero.
Trailer de La Serpiente:
Sitio Oficial:
www.leserpent-lefilm.com
