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poster Mi Historia Sin Mí
MI HISTORIA SIN MÍ
(I'm Not There)
Dirección
:
Todd Haynes
Guión:
Todd Haynes, Oren Moverman
Producción:
John Goldwyn, Jeff Rosen, James D. Stern
Fotografía:
Edward Lachman
Música:
Robert Allen Zimmerman
Edición:
Jay Rabinowitz
Con:
Heath Ledger (Robbie), Charlotte Gainsbourg (Claire), Marcus Carl Franklin (Woody), Christian Bale (Jack), Ben Whishaw (Arthur), Cate Blanchett (Jude), Richard Gere (Billy), David Cross (Allen Ginsberg)
EE.UU. - Alemania, 2007, Appian Way / Endgame Entertainment / Killer Films / VIP Medienfonds 4, 135 min.

Sitio Oficial

Otras opiniones:


Arte y Ensayo

Mi Historia Sin Mí

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
abril 13, 2008

Los fans de Dylan no necesitan que alguien les recomiende esta película, por supuesto. Los que piensan que la música popular llegó a su cúspide en los 60, como los editores de la Rolling Stone, también encontrarán en I'm Not There material para seguir alimentando sus delirios. Pese a ser más imaginativa que Ray o Walk the Line, la cinta de Todd Haynes es tan reverente como cualquier otro biopic. Es por lo tanto hermética, si la horrible voz y las pretenciosas letras de Bob Dylan no son de su agrado I'm Not There no los hará cambiar de opinión.

Marcus Carl Franklin en Mi Historia Sin Mí
Marcus Carl Franklin en Mi Historia Sin Mí

El carácter excluyente de la película se acentúa por la decisión de plasmar cada faceta de la personalidad de Bob Dylan con un actor diferente. El guión presupone que uno está familiarizado con la trayectoria del cantante y no ofrece ningún tipo de letrero o narrador que vaya asignándole un tiempo y lugar a cada fragmento. Si no saben nada sobre Dylan al momento de ver I'm Not There cuando termine la proyección se van a quedar en las mismas. Es una decisión arriesgada por parte de Haynes pero que respeta una de los rasgos definitorios de su protagonista, la renuencia a dar explicaciones sobre el significado de sus canciones o a revelar la experiencia personal tras cada rima. Es una película donde se conjetura sobre las vidas posibles de un creador tan contradictorio como Bob Dylan.

Así, Marcus Carl Franklin interpreta a "Woody Guthrie", el desubicado chamaco de 11 años, admirador del blues y el folk, que se inventa una biografía errabunda para aproximarse a sus ídolos. Christian Bale es "Jack Rollins", el iluminado que quería cambiar el mundo con sus canciones de protesta. Heath Ledger es "Robbie Clark", la superestrella indolente que ya renunció a sus ideales y disfruta los privilegios de la fama, así sea en detrimento de su esposa Claire (Charlotte Gainsbourg). Cate Blanchett es "Jude Quinn", el cínico representante de la juventud hastiado de los reporteros y de sus propios admiradores. Richard Gere es "Billy the Kid", el forajido que sale de su retiro para defender causas populares. Por último, Ben Whishaw es "Arthur Rimbaud", el lúcido poeta que responde a un interrogatorio judicial.

El hilo conductor en la obra de Todd Haynes es la elisión, el deseo de examinar objetos culturales por lo que irradian y no por sus atributos evidentes. En I'm Not There hay dos segmentos donde Haynes se sale de su estilo. El primero es el de Billy the Kid, una trivial fábula sobre el supuesto heroísmo de los artistas, con una tiesa actuación de Richard Gere y diálogos que echan a perder el misterio de la película ("Es como tener ayer, hoy y mañana en el mismo cuarto. No se sabe lo que va a pasar"). La otra sección fallida es la de Jude Quinn, con Cate Blanchett derrochando técnica pero sin nada que agregar a la mitología del rock. Se repiten los lugares comunes del género, sólo interrumpidos por algún gesto espontáneo (el entusiasmo de Quinn al conocer a Allen Ginsberg, por ejemplo) hasta desembocar en un candoroso panfleto contra el establishment, encarnado aquí por un pérfido reportero (Bruce Greenwood) que recibe su merecido en imágenes recicladas de los videoclips ochenteros de Ozzy Osbourne.

Heath Ledger en Mi Historia Sin Mí
Heath Ledger en Mi Historia Sin Mí

La parte de Christian Bale es notable por la fidelidad con la que Haynes reconstruye la textura de la época más que por su contenido. Es un mini roman à clef donde no cuesta ningún trabajo identificar a Julianne Moore como Joan Baez. Al menos le permite al director regresar a ese juego de espejos vía cultura pop que es lo que mejor domina. A fin de cuentas lo que sostiene a la película, lo que le da sustancia más allá de sus referencias coquetas a Richard Lester y Federico Fellini, son los segmentos donde Haynes le permite a sus actores un poco de sinceridad. Aun yendo en contra del mismo concepto de la película, esa presunta naturaleza incognoscible de Dylan, el trabajo de Marcus Carl Franklin comunica en un par de gestos la desilusión del pequeño cantante que nació demasiado tarde para participar en la etapa heroica del folk. El contraste entre el recibimiento que le dan una familia negra y otra blanca es una elocuente acotación sobre el contexto cultural del protagonista, una de las contadas ocasiones donde Haynes levanta la vista del ombligo de Dylan.

La que podría ser la parte más inconsecuente de la película, los problemas maritales de "Robbie Clark", se vuelve memorable gracias a Heath Ledger y Charlotte Gainsbourg. Aquí es donde I'm Not There se aparta de la percepción pública de Bob Dylan para enfocarse en su lado doméstico, es el fragmento menos experimental de la cinta, tanto en la forma como en el contenido. Es la calidez de Ledger y Gainsbourg lo que lo salva de la indiferencia de Haynes, el director tal vez concibió este segmento sólo como un pretexto para imitar a Godard pero la generosidad de sus actores le da un sustento emocional a lo que de otra forma sería sólo una extensión de la malogradaa metáfora de Billy the Kid. La disparidad entre la cómoda vida de Robbie y la guerra de Vietnam que se transmite por televisión llega a ser tan reiterativa que hasta da risa. Al recordar uno de las características menos loables de la juventud de los 60, su tendencia a confundir su neurosis con el zeitgeist, Haynes sugiere una de las críticas que se le pueden hacer a Bob Dylan y a sus seguidores. I'm Not There es demasiado admirativa para ahondar en esto.

Trailer de Mi Historia Sin Mí: