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Efectos Secundarios
EFECTOS SECUNDARIOS
Dirección
: Issa López
Guión: Issa López
Producción:
Walter Navas
Fotografía:
Carlos Aguilera
Música:
Jermaine Stegall
Edición:
Jorge García
Elenco:
Marina de Tavira (Marina), Alejandra Gollás (Mimí), Arturo Barba (Adán), Pedro Izquierdo (Ignacio), Julieta Egurrola (Carola), Patricia Llaca (Chule), María Fernanda Malo (Jossie)
México, 2006, FIDECINE / TRZ Comunicación / Videocine / Warner Bros., 111 min.

Cine Mexicano

Efectos Secundarios

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(marzo 19, 2007)

Cuando escribí sobre Ladies Night tuve que reconocer que me era difícil entender una película destinada a chavitas de 15 años con nicks tipo sExY pRiNcEsItA (y que en la vida real son unas gordas horrendas), en ese entonces expuse mi opinión con las reservas del caso. Issa López, guionista de aquel churrazo, no sólo es autora del libreto de Efectos Secundarios sino que también la dirige, y el fruto de sus desvelos es una cinta que examina los conflictos de las personas que rondan las tres décadas. Desde hace mes y medio tengo 32 años, por lo que ahora sí puedo decir, con pleno conocimiento de causa, qué tanto le falló la puntería a Issa López en su debut como directora.

El punto de partida es la reunión de alumnos de la prepa donde a Marina (Marina de Tavira), Mimí (Alejandra Gollás), Adán (Arturo Barba) e Ignacio (Pedro Izquierdo) se les brinda la oportunidad de -literalmente- revivir sus traumas. Marina y Adán, que han sido amigos inseparables desde esa época, quieren reencontrarse con los que pudieron ser sus grandes amores: Ignacio y Chule (una insoportable Patricia Llaca). Adán y Chule sí tuvieron una relación más o menos seria, luego arruinada por las adicciones de él, pero lo de Marina e Ignacio es más producto de la imaginación de ella. Debido a una cadena de circunstancias improbables, durante la fiesta de graduación Marina cayó en la alberca y el único que hizo algo por salvarla fue Ignacio. Desde entonces ella vive enamorada de él aunque Ignacio la ignore porque desde hace varios años carga con la culpa de que su novia Gabriela (imperceptible cameo de Irán Castillo) fuera atropellada justo afuera de la escuela, mientras discutían.

El gran problema de Efectos Secundarios es que todos los personajes se quedaron atrapados en los 18 años. Sus problemas amorosos son los de un adolescente sin experiencia, sus proyectos profesionales son los de un adolescente despistado, su falta de apuros económicos es la de un adolescente consentido. Lo único que sabemos de Marina es que en 12 años no ha podido completar la escultura que la definirá como artista y que sigue preguntándose si Ignacio era el amor de su vida. Al inicio de la película se pelea con su novio (inútil cameo de Tony Dalton) y mata a su gato Pantuflas por tonta, encerrándolo en el refrigerador. Eso es todo... y se supone que es la protagonista.

Los otros personajes principales están en el mismo tenor. Adán es un arquitecto irresponsable y promiscuo. Ignacio es evaluador de riesgos y por lo tanto es frío, maneja todo en base a estadísticas. Mimí es obligada por su madre a ser actriz aunque preferiría ser azafata. Al contar con tan pocos elementos Issa López se ve obligada a manejar una trama llena de pleitos y berrinches como única forma de que avance su historia. Como sus personajes pasaron de los 18 a los 30 años sin cambiar en nada, con los mismos conflictos y la misma madurez emocional, sólo confrontándolos entre sí tiene material suficiente para llenar las abusivas 2 horas de metraje de Efectos Secundarios. Alejandra Gollás es tan buena actriz que convence con un papel tan desdibujado, los demás no corren con la misma suerte.

No se le puede exigir mucho a una escritora cuyas máximas influencias literarias son Og Mandino y el Chavo del Ocho, pero al menos Issa López pudo haber cuidado más la transición entre las escenas cómicas y las dramáticas. A veces se pasa tan bruscamente de un registro a otro que uno se ríe con algunas situaciones (como la muerte de Gabriela) sólo para darse cuenta, gracias a la música, que la intención de Issa López era conmovernos con una tragedia. Creo que esta incoherencia se debe a que la guionista y directora empleó un método similar al de John Cameron Mitchell en Tu Última Parada, tallereando con sus actores para confeccionar el argumento. La diferencia entre ambos es que Mitchell es mejor escritor, mejor director y hasta más mujer que Issa López, y su película, sin ser ninguna maravilla, es preferible a Efectos Secundarios.

Pregúntome: ¿por qué Issa López no habla de las ventajas de tener treinta años: de la experiencia, la tranquilidad, la confianza que uno tiene a esa edad y que no tiene a los 18? Encuentro la respuesta en la entrada del blog de Efectos Secundarios, escrita por la mismísima Issa López y que lleva por título Colmillo o lo que he aprendido hasta ahora. Aquí vienen anotadas cosas como las siguientes:
- "No esperes la inspiración. Trabaja. Si llega, qué bien. Si no, cobras el cheque."
- "No vayas al súper con hambre."
- "El sexo nunca es tan bueno como te imaginas que va a ser."
- "Escucha."
Wittgenstein y Heidegger se quedan pendejos ante tanta sapiencia.

Comparando eso con la moraleja que Issa López incluye al final de Efectos Secundarios y que pone en boca de Marina de Tavira (un ejemplo: "Equivócate. Cambia. Intenta. Falla. Reinvéntate. Manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. De veras, no pasa nada. Sobre todo si no haces nada.") queda claro por qué sus personajes brincan de la prepa a los treinta años y siguen con los mismos traumas y complejos: porque, al igual que su creadora, no han aprendido nada desde que tenían 18 años.

Por cierto, a Chetes, cuya música aparece en el soundtrack de la película, lo han criticado por decir "Siempre que hago un disco pienso que voy a hacer el mejor disco de todos los tiempos." Esta declaración fue tomada fuera de contexto. En realidad lo que Chetes dijo fue: "Siempre que hago un disco pienso que voy a hacer el mejor disco de todos los tiempos... y cuando lo oigo terminado siempre me encierro en el baño porque no me gusta que me vean llorar."

Sitio Oficial:
www.efectossecundarioslapelicula.com