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La Santa Muerte
LA SANTA MUERTE
Dirección
:
Paco del Toro
Guión:
Paco del Toro, Verónica Maldonado
Producción:
Paco del Toro
Fotografía:
Alberto Lee
Música:
Omar Guzmán
Edición:
Juan Luis Maldonado
Elenco:
Harry Geithner (Pablo), Karla Álvarez (Rubí), Ana Sofía Camacho (Perlita), Julio Casado (Gustavo), Cecilia (Wendy Braga), Mauro (Mario Zaragoza), Eva Prado (Elena), Ramiro Huerta (Mauricio), Amaranta Ruiz (Raquel)
México, 2007, Armagedon Films, 100 min.

Otras opiniones:


Cine Mexicano

La Santa Muerte

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(octubre 4, 2007)

Debo admitir que antes de ver esta película yo no creía en la existencia de la Santa Muerte, desconocía sus poderes y el precio que exige a cambio de sus favores. Ahora, gracias a Paco del Toro, descubrí que su poder es real y antes de escribir este texto le preparé su altar, con las flores y la fruta que le gustan a la Santita. Además cargo su imagen a todas partes y la honro como se merece, y es que no puedo agradecerle lo suficiente el que me haya salvado de la experiencia tan horrible que voy a relatar a continuación.


Trailer de La Santa Muerte

De Paco del Toro yo ya conocía algunos de sus videohomes de propaganda cristiana, entre los que sólo eran rescatables los de humor involuntario tipo Altos Instintos, y también, a sabiendas de que era horrible, tuve que soplarme la anterior producción de Armagedon Films, el melodrama retrógrado y estúpido Cicatrices, donde se le enseñaba a las mujeres golpeadas que Diosito quiere que ellas aguanten las maraquizas que les propina su marido antes de cometer el terrible pecado del divorcio. Con semejantes antecedentes, estaba plenamente consciente de que en el mejor de los casos La Santa Muerte podría ser aceptable sólo si se tratara de una comedia accidental, en la tradición de Santo y Blue Demon contra los Monstruos o Mercenarios de la Muerte. Este tipo de cintas, sobra decirlo, sólo se dan de manera espontánea, por lo que las probabilidades jugaban en mi contra.

Resignado, me dirigí a la sala cinematográfica más cercana a mi domicilio, perteneciente a la cadena Cinemex (esto es importante), aprovechando que los miércoles la entrada es más barata (porque tampoco estoy loco para pagar cincuenta pesos para ver una película de Paco del Toro) y me acomodé lo mejor que pude en la butaca, que a esas alturas semejaba la de un dentista asesorado por Torquemada. Sudé frío a medida que se apagaban las luces y empezaba la rigurosa media hora de comerciales, presentación de la presentación, avances de otras películas, presentación de la función principal, etc. Todo ello con evidentes fallas de proyección que consideré un mal augurio. Cuando arrancó la película los problemas técnicos se solucionaron, lo que sin duda era un presagio todavía peor. Fue entonces cuando vi confirmados todos mis temores.

La Santa Muerte, para decirlo pronto, es un bodrio infecto, carente por completo de imaginación, elocuencia, ritmo, buen gusto, oficio, inteligencia, creatividad y amor propio (tanto de los realizadores como de los que pagamos un boleto por el "privilegio" de chutarnos la cinta). Paco del Toro ha mencionado en varias ocasiones que él no hace película de festivales, sino cine popular para llegar a un público lo más amplio posible y así comunicarles las enseñanzas de la fe cristiana, lo cual me parece muy loable y esto lo afirmo sin ironía alguna. En serio, qué bueno que Paco del Toro quiera regresar a épocas anteriores del cine mexicano, que tendían más a lo populachero que al autoelogio de los festibalines. También es admirable que quiera llevar su religión a la pantalla, ignorando los indignados alaridos de los jacobinos trasnochados que pululan en la izquierda de nuestro país. Pero alguien debería decirle que en ese caso sería mejor que desempeñara labores de productor únicamente, dejándole el guión y la dirección a alguien con talento. La triste verdad es que las películas que Paco del Toro escribe y dirige son tan ineptas que parece que las hace para burlarse de los cristianos.

La Santa Muerte está integrada por tres historias mal hilvanadas, a cuál más esquemática, donde aprendemos los peligros de honrar lo que según el director son manifestaciones del Diablo. La primera nos cuenta cómo la Santa Muerte salvó a la niña Perlita (Ana Sofía Camacho) de un tumor cerebral, cuando sus padres ya habían agotado las posibilidades de la ciencia médica y hasta las de Catemaco. Mientras que Rubí (Karla Álvarez), la madre de Perlita, se vuelve una devota seguidora de la Niña Blanca y se esfuerza porque su hija haga lo propio, su esposo Pablo (Harry Geithner) tiene sus dudas, mismas que se despejan cuando una bondadosa familia cristiana le suelta un choro mareador sobre los poderes mágicos de Jesucristo, motivándolo para tomar su copia la Biblia y tras sacudirle el polvo (tanto que parece la recopilación original que hizo San Jerónimo en el siglo IV) aprender que sólo la fe cristiana puede lograr la remisión del cáncer. Esta secuencia incluye lo más parecido que tiene La Santa Muerte al humor involuntario, cuando un par de albañiles discuten las implicaciones teológicas del culto a la Santita ante la mirada atónita de Harry Geithner. Buñuel presentó algo similar en La Vía Láctea, la diferencia es que el aragonés estaba consciente de que era algo absurdo y que movía a risa.


Otra película sobre la Santa Muerte,
que se ve mucho mejor que el churrazo de Paco del Toro

El segundo relato nos cuenta las aventuras de Gustavo (Julio Casado), que está muy enamorado de su novia Cecilia (y cómo no, si la interpreta la buenérrima Wendy Braga), tanto que nunca se da cuenta de que a ella sólo le interesa su dinero. ¿Cómo nos damos cuenta de eso? Fácil, en la escena donde los conocemos Cecilia hace gestos de asco cuando Gustavo la besa, sin molestarse en disimularlo, y a continuación se pone muy contenta cuando él le regala un collar. Así de sutil es la narración de Paco del Toro. Más tarde, Gustavo está comiendo con su amigo Mauro (Mario Zaragoza) cuando éste confiesa que además de judicial es seguidor de la Santa Muerte. Según Mauro, si Gustavo se pone bajo su protección la Niña Blanca le devolverá su autoestima, otorgándole bienes materiales y cuidándolo de cualquier percance. La predicción se cumple cuando Gustavo, quien ya colabora con Mauro, sobrevive a una balacera (filmada con las patas) y se lo atribuye a los poderes de la Santa Muerte. Sin embargo, las cosas cambian cuando Gustavo aprovecha una oportunidad para vengarse de Cecilia...

En este momento de la proyección, justo cuando yo me preguntaba "¿cuánto dura esta mierda?", sucedió el milagro. La Santa Muerte, seguramente indignada por lo que se estaba haciendo en su nombre, intervino para que la mascarilla se moviera y la imagen se proyectara con los pies de los actores en la parte alta de la pantalla y sus cabezas en el fondo, con los micrófonos plenamente visibles. Mientras el resto de los concurrentes permanecía en sus asientos, esperando que el cácaro remediara la situación sin saber que en la cabina de proyección no hay nadie, yo agarré el incidente como pretexto para emprender la graciosa huida, agradeciéndole a la Santísima Muerte que me salvara de saber en qué terminaba el bodrio.

Algunas personas, en exceso racionalistas, me dirán que dado el mal estado de las instalaciones de Cinemex y el descuido con el que ahí se trabaja, era de esperarse que en alguna película sucediera algo semejante. Los que dicen eso no han visto La Santa Muerte. Si estas personas hubieran presenciado los penosos diálogos escritos por Paco del Toro y Verónica Maldonado (en una escena Harry Geithner dice: "¡no quiero que lleves a la niña a ese lugar donde hay una Santa Muerte grandotota!"), la puesta en escena de principiante, la constante exageración de Karla Álvarez (hasta cuando su personaje está dormido), la banda sonora donde la música no deja oír a los actores y la falta de efectos especiales (los de El Maleficio eran más impactantes) entonces estarían de acuerdo conmigo en que las fallas en la proyección no se deben a la incompetencia de Cinemex sino al malestar de la Santa Muerte ante el trabajo de Paco del Toro, sobre todo cuando hay otra película que lleva su nombre y que es de una calidad muy superior, al menos por lo que puede apreciarse en su trailer.

Sitio Oficial:
www.armagedon.com.mx/lasantamuerte