Cine Mexicano
La Leyenda de la Nahuala
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(noviembre 26, 2007)
Esta cinta de animación tuvo su estreno hace más de tres semanas, coincidiendo con el Día de Muertos, y permanece con muchas copias en cartelera, todo un logro para una cinematografía donde lo normal es el semanazo. Me gustaría decir que esto se debe a su ingenio, a su calidad técnica y al trabajo de sus actores de doblaje, pero siendo sincero creo que la película ha tenido una respuesta favorable del público a pesar de sus numerosos defectos y no gracias a sus escasas virtudes. Otra muestra de que la gente está más dispuesta de lo que se supone a consumir lo que el país produce.
Trailer de La Leyenda de la Nahuala
Empiezo con lo bueno para que no digan que le tengo tirria al cine nacional y nomás me concentro en los errores. La decisión de ubicar una película animada con intenciones evidentes de agradar al público infantil en la Puebla colonial es lo mejor de la película. Ya de por sí es arriesgado invertir en este tipo de productos en un país donde la animación apenas comienza a practicarse con cierta regularidad y hacerlo con una historia que precede a la Independencia, durante los tres siglos de vida colonial que gracias a nuestro sistema educativo se han convertido en un hoyo negro, me parece digno de aplaudirse. La ejecución de esta idea es desigual, con algunos detalles de ambientación que fueron metidos con calzador en la trama. No obstante, el principal atractivo de la cinta de cara al público nacional, y eventualmente al foráneo, es el gusto que manifiesta por nuestras tradiciones.
Hay calaveritas de azúcar, vendedores ambulantes de dulces y cohetes, un alebrije bibliómano, un sereno con mala suerte y otros elementos que reflejan las costumbres mexicanas. En ocasiones a los guionistas les gana el patriotismo y meten personajes que a fuerza de repetir detalles "muy nuestros" acaban por volverse insoportables, como la Nana Dionisia. Para que esas ocurrencias estuvieran mejor integradas al argumento se necesitaba un guión más trabajado, donde los protagonistas exhiban un poco más de personalidad para que los actores de reparto no les roben cámara. Es cierto que Leo, Fray Godofredo y Nando cuentan cada uno con su respectivo arco dramático, y también que la Nahuala es una aportación curiosa a la galería de villanos infantiles, el problema es que la película es un tanto mecánica, se nota demasiado que sus creadores tomaron como modelo las cintas gringas e incluyeron todos los ingredientes sin darles una mínima coherencia. Las calaveritas de azúcar, que son muy simpáticas, sólo están ahí de adorno, sin cumplir ninguna función en el relato.
También es rescatable el trabajo de algunos actores de doblaje, en especial Rafael Inclán como el alebrije y Andrés Bustamante como un fantasma que recuerda a Don Quijote. Si estos personajes tuvieran un mayor peso en el desarrollo de la trama entonces La Leyenda de la Nahuala sería mucho mejor, lo malo es que sólo aparecen en una escena a la mitad y en un epílogo muy breve. Cuando hacen mutis estamos de vuelta con unos actores tan grises como sus personajes, repitiendo los chistes de ta-ta-tartamudos que pasaron de moda cuando Fidel Velázquez era lechero y haciendo esporádicas referencias a hechos actuales para que los adultos no se aburran tanto mientras su prole se entretiene. Es tan anodina la caracterización de algunos personajes que los famosos del reparto se hunden en el anonimato. No me acordé que Martha Higareda participaba en la película hasta que vi su nombre en los créditos finales.
Teaser de La Leyenda de la Nahuala
Hasta ahora he mencionado cosas que dependen mucho de los gustos particulares de cada persona, de su sentido del humor y de la importancia que le da a los valores, las tradiciones, etc. Donde se pueder ser más objetivo es en el aspecto técnico y ahí sí me voy a ensañar con La Leyenda de la Nahuala, porque la animación es pésima, el audio es un insulto para cualquier persona que pague cincuenta pesos para que le den gato por liebre y porque no se vale que con el pretexto de que Shrek costó muchos millones de dólares y esta porquería unos cuantos pesos los productores nos pidan que nos hagamos de la vista gorda ante unos monigotes horrorosos que parecen el trabajo escolar de un animador primerizo. La Leyenda de la Nahuala es tan chapucera que podría usarse para dar clases de edición, señalando sus innumerables brincos de eje para ilustrar la necesidad de planear adecuadamente el movimiento de los personajes. Esto le da en la torre a las secuencias de acción, que deberían ser el punto fuerte de la historia. Las escenas que incluyen animación computarizada en 3D no hacen sino resaltar el bajo nivel del resto.
En los videos que acompañan este texto eso no se nota, pero créanme que la forma en que los dibujos brincan de un lado a otro de la pantalla, sin que el director haya hecho nada para meter orden, es confuso y rápidamente se vuelve tan molesto que dan ganas de salirse del cine. En la función donde estuve hubo varias personas, incluyendo niños, que huyeron de un trabajo inferior a las caricaturas del Chavo del Ocho que salen en la tele los domingos, que además tienen la ventaja de que son gratuitas. Sí, ya sé, van a salir con que "hay que apoyarla porque es mexicana", como si tuviera algún sentido premiar la mediocridad.
Sitio Oficial:
www.nahuala.com.mx

