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Fuera del Cielo
FUERA DEL CIELO
Dirección
:
Javier Patrón
Guión:
Guillermo Ríos, Vicente Leñero
Producción:
Epgimenio Ibarra, Carlos Payán, Inna Payán
Fotografía:
Patrick Murguía
Música:
Meme
Edición:
Jorge García, Javier Patrón
Con:
Demián Bichir (El Marlboro), Armando Hernández (El Cucú), Damián Alcazar (Rojas), Dolores Heredia (Sara), Rafael Inclán (Tío Jesús), Martha Higareda (Elisa), Isela Vega (madre), Ricardo Blume (Senador García Luna), Rosa María Bianchi (Señora García Luna), Elizabeth Cervantes (Rebeca), Itari Marta (Rocío)
México, 2006, Argos Cine / Videocine / IMCINE / Fidecine / Panamax Films, 112 min.

Otras opiniones:

Cine Mexicano

Fuera del Cielo

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(marzo 2, 2008)

El guión original de Guillermo Ríos tardó varios años en llegar a las manos de Javier Patrón, tras ser modificado por el veterano Vicente Leñero, y cuando finalmente se estrenó, en enero de 2007, muchos le echaron un vistazo a la temática -crimen, corrupción, secuestros, teiboleras- y la catalogaron como otra película de "chilangos que se matan entre ellos". Tal vez si no hubiera tardado tanto en completarse sería más estimada, el caso es que a pesar de tener buenas actuaciones y una historia inusual, al menos para el subgénero de violencia capitalina, Fuera del Cielo tampoco tiene argumentos como para ser rescatada o revalorada.


Demián Bichir y Dolores Heredia en Fuera del Cielo

Es más probable que Fuera del Cielo sea recordada como un remake no oficial de La Ley de la Calle (Rumble Fish) de Francis Ford Coppola que como una aportación original a la cinematografía mexicana. Aquí se repite la historia del hermano forajido que regresa tras una larga ausencia, una estancia en la cárcel en el caso del Marlboro (Demián Bichir), y el hermano menor que lo idolatra, el boxeador y ratero Cucú (Armando Hernández). La película de Coppola describía indirectamente el desencanto de Motorcycle Boy, el hermano mayor y modelo a seguir de Rusty James, a través de un ritmo lento, fotografía en blanco y negro que remitía a cintas como The Wild One y que daba a entender que la época de los rebeldes sin causa estaba dando paso a algo menos romántico. El fatalismo de Rumble Fish culminaba con una muerte anticlimática, poco satisfactoria desde el punto de vista dramático pero inevitable según la lógica interna del guión.

La Ley de la Calle está lejos de ser la mejor película de Coppola, de hecho para algunos críticos es la peor. No se trata de señalar la distancia que hay entre Francis Ford Coppola y Javier Patrón, porque estamos hablando de dos trayectorias diferentes, más bien de notar cómo las decisiones arriesgadas de Rumble Fish la hacen memorable pese a sus defectos mientras que Fuera del Cielo es más convencional y en consecuencia se niega a fijarse en la memoria del espectador. Creo que la principal metida de pata de Fuera del Cielo fue reincidir en la moda reciente de querer abarcar todos los estratos de la sociedad mexicana en un par de horas de proyección. Hay elementos suficientes en la relación, más paternal que fraternal, entre el Marlboro y el Cucú para llenar un largometraje, con personajes secundarios poco innovadores pero que destacan gracias a sus intérpretes (el tío Jesús, Rebeca). La bronca es que con tal de establecer una comparación entre los estratos más bajos de la ciudad de México y las clases privilegiadas se inserta una subtrama que no llega a ninguna parte.


Martha Higareda en Fuera del Cielo

Peor, para incluir a Rocío (Itari Marta) y su padre senador (Ricardo Blume) en la historia se nos pide que aceptemos una serie de situaciones poco probables. ¿Para qué incluir una escena donde el Cucú le roba un reloj a Rocío, previo cristalazo, si este detalle va a ser intrascendente, a pesar de que este mismo reloj sea mencionado más adelante? ¿Cómo aceptar que un senador recorra las calles más peligrosas de la ciudad de México sin un dispositivo de seguridad? El hecho de que tanto Rocío como su padre sean víctimas de la delincuencia parece una forma muy torpe de señalar que el crimen afecta a todos los niveles de la sociedad. La subtrama de la enfermedad terminal no es suficiente para que estos dos personajes tengan mayor peso dentro de la película. Son minutos que se pierden y que podrían aprovecharse para contar cómo se conocieron Rebeca y el Cucú, para ponernos al tanto de la leyenda que se ha generado en torno al Marlboro y que evidentemente es lo que despierta el interés de Elisa, para acompañar a los dos hermanos en su recorrido por el terreno urbano que conocen tan bien y describir así los códigos de la calle, ese ritual de masculinidad que se manifiesta por medio de la intimidación.

Eso le permitiría a los actores definir mejor a sus personajes. La presencia de Isela Vega y Rafael Inclán siempre se agradece, le añaden una dosis de vitalidad al guión más inerte. Por eso uno se queda con ganas de ver por lo menos otra escena con la mamá del Marlboro y el Cucú si eso significa darle más tiempo en pantalla a Isela Vega. Por eso cuando el tío Jesús anuncia "yo hasta aquí llego" uno tiene miedo de que cumpla su palabra, la película es mucho menos interesante cuando Rafael Inclán está ausente. El resto del elenco confirma la calidad que les conocemos de otras cintas, aun sin ofrecer nada nuevo en el caso de Demián Bichir, Damián Alcazar o Dolores Heredia. Armando Hernández y Elizabeth Cervantes tienen la ventaja de que no los hemos visto hasta en la sopa, aunque como los demás están obligados a pronunciar algunos diálogos bastante malos. Esto último le resta autenticidad a la película, lo que ya es un problema por la decisión de incluir interludios donde el Cucú cuenta un sueño recurrente, con una finalidad poética o simbólica que no llega a cuajar y que contribuyen a que Fuera del Cielo sea apenas el último ejemplo de la manía miserabilista del cine mexicano actual.

Trailer de Fuera del Cielo: