Hollywood
Super Policías
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(octubre 22, 2007)
Con este sorprendente y original título se estrena en México Hot Fuzz, la mejor comedia y también una de las mejores películas del año. Ya con El Desesperar de los Muertos (Shaun of the Dead) Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost habían demostrado una enorme capacidad para homenajear y parodiar simultáneamente uno de sus géneros favoritos. En esa ocasión era el terror, específicamente los zombies, y ahora se superan con esta cinta, que puede ser apreciada con la misma facilidad por los fanáticos aferrados del cine de acción y por los espectadores que odian el cine de acción.
Trailer de Super Policías
Aunque la comedia es frecuentemente denigrada como un género menor la verdad es que representa un reto para cualquier cineasta y eso incluye los trabajos que satirizan películas exitosas, en apariencia el tipo de humor más sencillo. Recientemente se ha desatado una modita de flácidas parodias -Scary Movie, Date Movie, Epic Movie, Snuff Movie- que por sí mismas son suficientes para elevar a Hot Fuzz a la categoría de clásico instantáneo. Aun si esas otras películas nunca hubieran existido Hot Fuzz tiene argumentos suficientes para colocarse a la cabeza del cine cómico contemporáneo, gracias al entusiasmo y la inteligencia de su equipo creativo.
Eso puede parecer exagerado hasta que uno ve la película por segunda vez y está en posición de apreciar los diferentes niveles de humor donde opera Hot Fuzz. Una sola vez no es suficiente. Hay tantos chistes que resulta imposible captarlos todos en una primera impresión, desde los nombres de los personajes hasta la música de fondo, pasando por los gestos y los juegos de palabras. Si les gusta el humor físico hay caídas, persecuciones y peleas que subrayan la diferencia entre los policías gringos, que primero disparan y luego averiguan, y los ingleses, que ni siquiera usan armas de fuego. Hay referencias culturales que van desde canciones pop que ironizan sobre el contenido (la presentación del eficiente Nicholas Angel va acompañada de "Goody Two Shoes" de Adam and the Ants) hasta los grotescos niveles de violencia que subrayan cada asesinato, que no le piden nada a las balaceras de Sam Peckinpah.
El homoerotismo de las películas ochenteras de acción es innegable aunque muchos de sus seguidores prefieran ignorarlo. Un ejemplo típico lo tenemos en Cobra, donde Brigitte Nielsen le pregunta a Sylvester Stallone: "¿Crees que podrías enamorarte?", y él le responde: "¿De una mujer?". La fiscalía descansa, su señoría. En fin, los que se diviertan con ese tipo de subtexto se van a doblar de la risa con la relación que se establece entre Nicholas Angel y su pareja Danny Butterman. Poniendo un poco de atención a la forma en que sus escenas están filmadas uno puede darse cuenta que Angel no extraña tanto a la novia que tenía en Londres antes de ser transferido a su nuevo puesto. Para los espectadores más inocentes se tratará únicamente de una bonita amistad. El otro aspecto criticable del cine gringo de acción era el trabajo que le costaba reprimir sus tendencias fascistas. Por supuesto que Hot Fuzz encuentra la forma de satirizar esto (¡las cámaras de video!) integrándolo al argumento y riéndose de cómo se invierte la situación al final (¡los celulares de los grafiteros!).
Los creadores de Hot Fuzz también se burlan de la literatura detectivesca de su país, especialmente en la escena donde Angel reúne a varias personas para explicarles quién es el responsable del elevado número de "accidentes" de Sandford, recordando los métodos de Miss Marple y Hercule Poirot. Frente al principal sospechoso, Angel enumera el motivo que tenía para matar a sus víctimas, la forma en que las muertes estaban relacionadas y hasta el arma homicida en casa caso. El único problema es que su acusado tiene una coartada perfecta. Eso nunca le pasó a Agatha Christie. Lo hermoso de Hot Fuzz es que los miembros del público que no sepan quién carajos es Agatha Christie de todos modos se van a reír de los diálogos y las actuaciones. Esto no se limita a la literatura. Edgar Wright es tan apasionado del cine que incluye citas directas de películas de otros géneros: Godzilla, El Culto Siniestro y La Profecía son algunas de ellas.
Escena de Super Policías
Podría seguir haciendo un recuento de los momentos más divertidos de la cinta, muchos de ellos casi imperceptibles (ojo con la contraseña que usa el departamento de policía de Sandford para guardar la evidencia), pero es mucho más práctico recomendar que vean la película al menos un par de veces, sin dejarse distraer por los subtítulos, poniendo especial atención en cómo cada línea de diálogo, cada situación, se repite minutos más tarde hasta conseguir un efecto cómico que otras cintas del género alcanzan sólo de vez en cuando. También hay que tener los ojos bien abiertos para no perderse las actuaciones especiales de Cate Blanchett y Peter Jackson (una pista: salen en las primeras escenas).
Sitio Oficial:
www.hotfuzz.com

