Hollywood
Novio por una Noche
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(noviembre 22, 2007)
El prólogo de esta cinta transcurre en 1985, cuando a Charlie le cae una maldición jugando a la botella, y uno juraría que el resto de la cinta también se filmó hace 20 años. El humor es muy similar al de películas ochenteras tipo Porky´s o La Venganza de los Nerds, hay escenas donde Dane Cook hace el mismo tipo de chistes que le dieran fama a Chevy Chase y en general se tiene la sensación de estar frente a una de esas comedias de mal gusto de la década antepasada. Esto no es queja, simple observación, ya que para cierto público, el que ronda los treinta años, Novio por una Noche puede resultar agradable por un efecto de nostalgia.
Trailer de Novio por una Noche
Eso explicaría por qué casi todos los críticos odiaron una película que me parece una aceptable comedia de fórmula, con poca inspiración pero con suficiente gracia para traerle gratos recuerdos a los que crecimos viendo historias similares en los 80. Es más, las mismas quejas de la crítica especializada me remiten a las de los moralistas de hace veinte años. Entonces como ahora a los opinadores profesionales les indigna que una comedia pueda contener groserías y unos cuantos desnudos, que se adhiera a una receta ya ensayada por títulos anteriores y que sea supuestamente un vehículo para cumplir las fantasías de los hombres que sueñan con poseer a cualquier mujer. Como si necesitáramos películas para eso. Aquí lo extraño es que esos mismos críticos le han compuesto himnos a Judd Apatow por hacer más o menos lo mismo que Novio por una Noche: retomar el estilo irreverente y cachondo de las comedias ochenteras.
Es cierto que hay una diferencia entre Ligeramente Embarazada y Novio por una Noche pero tampoco es el abismo que uno podría suponer en base a los comentarios de los críticos. Judd Apatow le imprime un toque más personal a sus películas y muestra una mayor creatividad en sus diálogos y personajes, mientras que el director y el guionista de Novio por una Noche jamás ocultan su intención de hacer una comedia de fórmula. Sin embargo, este no ha sido el reclamo principal de la crítica sino lo que ellos perciben como un nivel inaudito de humor sexista, mismo que se ceba con especial saña en las obesas. Pero, ¿no es ésta la eterna queja de los que quieren encontrar en cualquier película, por exagerada o tonta que sea, una radiografía de la cultura moderna? Si en lugar de ver Novio por una Noche como un síntoma de males endémicos del Zeitgeist la examinamos como un espectáculo más entonces difícilmente se justifica la histeria de los analistas.
La vulgaridad ha sido un ingrediente esencial de muchas comedias cinematográficas desde que los albores de la industria, como puede comprobarse en la obra de Méliès y los Keystone Kops, que no era precisamente refinada. Escandalizarse ante unos cuantos desnudos también parece fuera de lugar cuando ya llevamos décadas viendo nalgas y chichis en el cine, y en internet ni se diga. ¿Y alguien cree que burlarse de los gordos es algo que se inauguró con Novio por una Noche? Tal vez la reacción de la crítica sea un reflejo de cierta tendencia que hay en el gremio a competir entre sí para encontrar la frase más hiriente cuando se corre el rumor de que hay un estreno particularmente desafortunado. Nadie quiere llegar tarde a la fiesta, de modo y manera que muchos llegan a la función predispuestos a soportar un bodrio, con la única finalidad de acumular municiones para destrozar la cinta posteriormente. Muchas lo merecen, sin duda, y si ése fuera el caso con Novio por una Noche me uniría al coro sin pensarlo dos veces.
Sin embargo, creo que el peor defecto de esta película es su modestia. Aspira a ser un producto de relleno, con un comediante que busca extender su carrera al cine y una actriz que quiere demostrar que también puede hacernos reír, y satisface esas bajas expectativas con relativa facilidad. Se han estrenado recientemente otras comedias donde la fórmula está mal aplicada (¡Porque lo Digo Yo!, Mi Ex) y tal vez por eso Novio por una Noche me pareció aceptable, representa una ligera mejoría frente a otros productos similares. Seguramente la nostalgia es un factor. Aunque Novio por una Noche no sea un homenaje ni contenga referencias a los 80 maneja un estilo similar al que me hizo reír cuando era adolescente, sin que esto disculpe las mustias ocurrencias de Dane Cook o la predecible torpeza de Jessica Alba, quien se tropieza y se va de hocico a falta de otros recursos para hacernos reír.
Dane Cook y Dan Fogler en Novio por una Noche
Aparte de eso se le puede criticar la total falta de química entre Cook y Alba, o algunos chistes que debieron quedarse en los 80 (por ejemplo, el señor asiático demoliendo una canción pop en el karaoke: hace veinte años eso no tenía gracia y ahora menos), así como su rutinario lenguaje cinematográfico (campo/contracampo, ad nauseam). Dentro de lo positivo hay que mencionar que tiene buen ritmo y que la relación entre los dos personajes masculinos principales goza de una autenticidad que ayuda al resto de la cinta. A muchas lo que voy a escribir a continuación les va a parecer un cuento de ciencia ficción pero la verdad es que a los hombres no sólo nos interesa el sexo. Al menos no siempre. De hecho, en la película se intenta establecer una clara diferencia de opinión entre Chuck, más preocupado por establecer una relación seria con Cam, y el vulgar Stu, quien le echar porras para que aproveche su fama como talismán de la buena suerte para darle por su culpa a cuanta fémina requiera sus servicios. Si Dane Cook fuera mejor actor y Dan Fogler un poco más simpático este aspecto de Novio por una Noche podría adquirir mayor relieve y tal vez enderezar las críticas hacia una apreciación más objetiva. Incluso sin desarrollar del todo su moraleja la película logra entretener, siempre y cuando uno deje en casa los prejuicios.

