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poster Consciente
CONSCIENTE
(Awake)
Dirección
:
Joby Harold
Guión:
Joby Harold
Producción:
, John Pinotti, Fisher Stevens, Joana Vicente
Fotografía:
Russell Carpenter
Música:
Graeme Revell
Edición:
Craig McKay
Elenco:
Hayden Christensen (Clay Beresford Jr.), Jessica Alba (Sam Lockwood), Terrence Howard (Dr. Jack Harper), Lena Olin (Lilith Beresford), Christopher McDonald (Dr. Larry Lupin)
EE.UU., 2007, Deutsch / Open City Films / GreeneStreet Films / The Weinstein Co., 84 min.

Sitio Oficial

Otras opiniones:


Hollywood

Consciente

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(abril 25, 2008)

Hayden Christensen como usted lo quería ver: atado a una mesa, rebanado con un bisturí y sin anestesia. En esta película Anakin interpreta a Clay Beresford, un joven millonario que está gravemente enfermo del corazón y se somete a un transplante. Para su desgracia, y para regocijo de los fans de Star Wars, el anestesiólogo comete un error y le inyecta una solución que lo deja paralizado pero consciente. Clay oye todo lo que sucede a su alrededor y siente cómo los cirujanos lo operan sin poder hacer nada para evitarlo.

Hayden Christensen en Consciente
Hayden Christensen en Consciente

Lo que le pasa a Clay en la película es una situación real que en inglés se conoce como anesthesia awareness aunque los especialistas no se ponen de acuerdo sobre su incidencia. Algunos señalan que sucede en uno de cada 20,000 pacientes mientras que otros consideran que este número es muy alto. Claro que al desafortunado que le toca sentir cómo los doctores lo abren sin poder avisar que la anestesia no funcionó le da lo mismo ser uno entre mil o entre un millón. Aunque no todos los pacientes llegan a sentir dolor basta con percibir cómo los cirujanos le manipulan a uno las entrañas para que sea una experiencia traumática. De cualquier forma, transformar esto en un largometraje presenta serias dificultades. La principal es que el protagonista no tiene forma de intervenir en la historia.

Las otras dos películas que existen sobre el tema resuelven este dilema usándolo como punto de partida para un thriller de venganza (la coreana Return, de 2007) o reduciéndolo a una breve fábula de terror (el cortometraje Anesthesia, de 2006). El guionista y director debutante Joby Harold, en cambio, lo convierte en la parte medular de su relato. Hay un extenso prólogo donde conocemos a Clay, quien a pesar de sus millones habita en una telenovela: cuando él era niño su padre murió trágicamente justo antes de Navidad (¡y vestido de Santa Claus!), su madre se volvió sobreprotectora, motivo por el cual el joven debe ocultar el romance que mantiene con Sam (Jessica Alba), una chica de Brooklyn que trabaja para la familia y que obviamente pertenece a un estrato social indigno de un joven magnate. Ah, y casi se me olvida lo del corazón defectuoso. Ni Remy lo pasó tan mal.

Jessica Alba en Consciente
Jessica Alba en Consciente

No obstante, todas estas complicaciones son insuficientes para que el relato se sostenga, a pesar de que la película sólo dura 78 minutos (sin contar créditos finales, que de todos modos nadie ve). Una vez que Clay entra al quirófano y los médicos empiezan a tasajearlo, el argumento se estanca. Por angustiosa que sea la situación del muchacho es bastante monótono contemplarlo en la mesa de operaciones mientras la voz en off de Hayden Christensen transmite (es un decir) el pánico del personaje. Harold soluciona esto con un complot para acabar con la vida del protagonista usando la cirugía para ocultar el crimen (¿no era más fácil cambiarle las pastillas?). Clay lo descubre gracias a que puede oír las conversaciones de los doctores y a partir de ahí el guión le permite repasar las horas previas al transplante, con Christensen regresando a las escenas que ya habíamos visto para averiguar quién está detrás de su propio asesinato.

Pero como esta no es una cinta de corte fantástico, donde Clay pueda actuar a pesar de la anestesia, la historia sigue siendo aburrida. Esta repetición de secuencias previas aporta pistas para descubrir la identidad del asesino pero es un tercer personaje quien interviene al final. Es verdad que Consciente sería un thriller más convencional si la investigación recayera en otra persona, de preferencia alguien que no estuviera inconsciente todo el tiempo. Por otra parte, tendría mejor ritmo, le permitiría al director explorar el funcionamiento de un hospital y le quitaría a Hayden Christensen la responsabilidad de echarse la película a cuestas. Tanto él como Jessica Alba comprueban que son actores demasiado limitados para confiarles un papel protagónico. Además el libreto exige que Terrence Howard, el más talentoso del elenco, salga con la cara tapada en la mayoría de sus escenas. ¿Y qué hace Lena Olin en este bodrio? Su representante debe odiarla: empezó su carrera a las órdenes de Ingmar Bergman y ahora le está haciendo segunda a Hayden Christensen.

Trailer de Consciente:

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