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Crank
CRANK: MUERTE ANUNCIADA
(Crank)
Dirección
:
Mark Neveldine, Brian Taylor
Guión: Mark Neveldine, Brian Taylor, Mark Taylor
Producción:
Michael Davis, Gary Lucchesi, Tom Rosenberg, Skip Williamson, Richard S. Wright
Fotografía:
Adam Biddle
Música:
Paul Haslinger
Edición:
Brian Berdan
Elenco:
Jason Statham (Chev Chelios), Amy Smart (Eve), Juan Pablo Cantillo (Verona), Efren Ramirez (Kaylo), Dwight Yoakam (Doc Miles), Carlos Sanz (Carlito), Reno Wilson (Orlando), Edi Gathegi (taxista haitiano), Yusef Azami (taxista árabe)
EE.UU., 2006, Lakeshore Entertainment / Lionsgate / Radical Media / United International Pictures, 88 min.

Otras opiniones:


Serie B

Crank: Muerte Anunciada

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(abril 6, 2007)

Así sí baila m´ija con el señor. Después de una película que resultó una manda por estar muy bien hecha y ser precisamente lo que no me interesa del cine, ahora puedo disfrutar un espectáculo inmaduro, ultraviolento, saturado de humor negro, superficial, machista, antisocial y sin ganas de mejorar al mundo. Con tantos atributos la recomendación sale sobrando, pero en caso de que alguien no lo haya entendido ahí va: esto sí es cine de calidad, lo demás son tarugadas.

Crank actualiza la premisa de D.O.A., uno de los film noir más fatalistas del Hollywood clásico, donde un contador era envenenado y utilizaba las últimas veinticuatro horas de su vida para buscar al culpable. Aquí el protagonista es Chev Chelios, un asesino a sueldo, con apenas una hora para vengarse de los tipos que le inyectaron el temible "Coctel Beijing", un veneno cuyo único antídoto es la adrenalina: para mantenerse con vida Chelios necesita crear el mayor caos posible mientras va de un lado a otro de Los Angeles robando, matando cristianos, huyendo de la policía, manejando como microbusero, fornicando en público y metiéndose más drogas que Maradona.

El ritmo es, por supuesto, frenético. La única ocasión en que Chelios aparece descansando es en el video donde su verdugo le muestra lo que le hizo mientras dormía. A partir de ahí, desde que el protagonista sale corriendo a la calle la película no deja descansar al espectador. Los co-directores no pierden el tiempo explicando el pasado de los personajes más allá de lo que se incluye en algunos diálogos. Solamente se incluyen algunas imágenes que resumen en una pincelada algún rasgo característico de cada uno. Así, todo lo que necesitamos saber de Kaylo, el amigo de Chelios, es que la noche anterior se maquilló, se puso la peluca y fue a bailar a un antro gay. De los malos lo único que se dice es que formar parte de alguna mafia y que el pretexto para matar a Chelios fue que éste mató a un líder de una Tríada china que recientemente se había mudado a la ciudad con la intención de expandir su negocio. En uno de los escasos flashbacks de la cinta se incluye un poco más de información al respecto, pero podría ser cualquier otra cosa.

Todo los balazos, los golpes y las persecuciones serían tan monótonos como en la típica película de acción hollywoodense si no fuera por el sentido del humor de Crank. La primera señal de que el equipo Neveldine-Taylor no se toma las cosas en serio son los créditos iniciales, con gráficas que recuerdan las del Nintendo clásico. La acción es exagerada y se presenta ante la vista del espectador sin los aspavientos de otras cintas del género, donde cada situación violenta se repite en cámara lenta, desde mil ángulos, con la solemnidad de un informe de gobierno. Aquí, al contrario, cuando Chelios se mete a un mall con todo y carro ésto ocurre en un segundo plano, los directores eligen concentrarse en la conversación que en ese momento sostiene el protagonista con su médico de confianza, mientras en el fondo la entrada del centro comercial estalla en mil pedazos ante el impacto del vehículo.

De hecho, toda la película es un ejemplo de cómo aprovechar cada centímetro cuadrado de la pantalla para incluir información relevante, graciosa o insólita. Echando mano de todo el arsenal videoclipero a su disposición, los directores utilizan la pantalla dividida, los subtítulos (incluso vistos de revés), la cámara subjetiva, los filtros y hasta gráficos de Google Earth para señalar en qué sitio de Los Angeles se encuentra cada uno de los personajes. El pretexto para usar todo esto es que el estilo visual de la película refleja el estado de ánimo de su protagonista. Más bien al revés, el dilema de Chev Chelios es la excusa para que Neveldine-Taylor pongan en la pantalla todo lo que se les ocurre y esto es un gran ejemplo de cómo la narración muchas veces estorba para que el cine alcance todo su potencial. Por eso hay que buscar la creatividad en los géneros "menores", ya que los cineastas se paralizan de respeto al tratar temas importantes y se olvidan de ofrecer algo nuevo.

Nadie mejor para estelarizar el espasmódico relato que Jason Statham, interpretando básicamente al mismo personaje que le vimos en El Transportador. No sólo tiene la prestancia física para escapar de cualquier embrollo sino que tiene la simpatía que muchos erróneamente le atribuyen a Vin Diesel. Su timing para la comedia física y verbal es inmejorable. Sus exasperados improperios ante los obstáculos que el destino le pone en el camino o la forma en que recurre a la violencia como primera opción son muy divertidos, tanto que fácilmente se puede desechar la previsible objeción de que esto es una fantasía de extrema derecha. Chev Chelios en su desesperación nos recuerda más a un niño pequeño que no encuentra mejor manera de llamar la atención que rompiendo algo, como cuando usa descomunal pistola para intimidar a un hospital entero, al mismo tiempo que viste sólo un par de tenis y una bata que no deja nada a la imaginación. A propósito de pistolas, el momento en que Chelios se inyecta por error una sobredosis de la droga y recorre la ciudad con la bayoneta calada es uno de los puntos altos de la película. El otro es éste:

La relación de Chelios con su novia Eve (Amy Smart, tal vez la recuerden en churros como El Efecto Mariposa y comedias románticas como Sólo Amigos) es lo más convencional de la cinta. Realmente no era necesario que Chelios estuviera a punto de retirarse para poder estar más tiempo con su media naranja. Sospecho que eso fue añadido al guión como una treta para no tener a un protagonista que fuera un psicópata declarado. Precaución inútil porque Chev Chelios no deja de ser una amenaza para la sociedad por el sólo hecho de querer mucho a su novia y porque cualquier persona que piense que Crank es un síntoma de la decadencia de nuestra cultura sufre diarrea cerebral. No obstante, Eve es tan despistada que nunca se percata de que está pasando algo raro mientras su novio debe correr de un lado a otro despachando a los sicarios enviados para darles matarili, dando pie a algunos de los momentos más graciosos de la cinta.

Tal vez lo único que le falta a esta bebida energética a base de testosterona y adrenalina es un poco de las artes marciales que Jason Statham sí tuvo oportunidad de desplegar en El Transportador. Y más tetas. Todas las películas deberían incluir al menos un par de tetas, aunque sean cuentos para niños o documentales ecologistas. Pese a la falta de tetas, Crank: Muerte Anunciada toca la perfección. Como dije al principio, cine de calidad, ni más ni menos.

Sitio Oficial:
www.crankfilm.com