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Los Habitantes
LOS HABITANTES
(The Abandoned / Los Abandonados)
Dirección
:
Nacho Cerdá
Guión: Nacho Cerdá, Karim Hussain, Richard Stanley
Producción:
Julio Fernández, Carlos Fernández
Fotografía:
Xavi Giménez
Música:
Alfons Conde
Edición:
Jorge Macaya
Elenco:
Anastasia Hille (Marie), Karel Roden (Nicolai), Valentin Ganev (Misharin), Carlos Reig-Plaza (Anatoliy), Paraskeva Djukelova (Olga Kaidavosky)
España / Inglaterra / Bulgaria, 2006, Castelao / Filmax Entertainment / Future Films / Radiovision, 90 min.

Otras Opiniones:


Serie B

Los Habitantes

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(agosto 26, 2007)

Siguiendo los pasos de otros directores españoles -Jaume Balagueró, Juan Carlos Fresnadillo- que incursionan en el género del terror con la intención de competir directamente con el producto anglosajón, en inglés y con actores foráneos, Nacho Cerdá aprovecha la notoriedad de su primer corto, el necrofílico Aftermath, para firmar este largometraje sobre una casa embrujada. Aceptable como mero entretenimiento para el espectador casual, Los Habitantes tiene varios puntos de interés para el aficionado al horror, sin llegar a constituir un nuevo clásico.

En Aftermath Cerdá le había prestado poca atención al aspecto narrativo, prefiriendo plantear una situación límite y regodeándose en los detalles, entre más enfermizos mejor. Más que un relato breve, que es a lo que aspiran la mayoría de los cortometrajes, Aftermath venía a ser una especie de mood piece. Es decir, en lugar de una anécdota que llegaba con rapidez a un final inesperado, Cerdá se enfocaba en un personaje que cumplía un ritual privado, sin tratar de sorprender al espectador en el último momento con algún elemento imprevisto. El director tampoco intentaba explicar el comportamiento aberrante de su protagonista, simplemente lo observaba sin echar mano de teorías psicoanalíticas de segunda mano.

En su primer largometraje Nacho Cerdá persiste en esta voluntad de mantener la narración al mínimo para concentrarse en la creación de una atmósfera, empleando para ello todos los elementos plásticos que el cine moderno tiene a su alcance. Una vez esbozada la premisa inicial -una mujer de unos cuarenta años viaja a Rusia para conocer el lugar donde nació antes de ser adoptada por una familia inglesa- el director a la vez que guionista, con la ayuda de dos cineastas de culto como son el canadiense Karim Hussain (Subconscious Cruelty) y el sudafricano Richard Stanley (Hardware, Dust Devil), se abstiene de llevar la película según el esquema acostumbrado de fantasmas que dejaron asuntos pendientes en el más acá. Los Habitantes tiene otro objetivo en mente, más angustioso de lo acostumbrado en un género que por tratar de darle gusto al público adolescente con frecuencia deja sin explorar caminos más provechosos.

En este sentido es importante que los protagonistas de Los Habitantes sean adultos pensantes y no los escuincles nalgas miadas que echan a perder el 90% del cine de terror. En otra película más genérica habría que soportar a media docena de estereotipos adolescentes (el atleta, la golfa, el nerd, los novios, ¡lotería!) que se meten a una casa abandonada porque "ha de ser rete bien divertido, tú" y sufren en consecuencia el acoso de unos espectros maloras. La razón que tienen los protagonistas de Los Habitantes para viajar hasta la casa maldita es más sólida y aunque el guión se permite un par de instancias de psicología pop en la última media hora los personajes nunca pierden credibilidad. Otra gran ventaja que tienen sobre el visitante promedio de las casas embrujadas es que son sensatos, siempre están buscando formas de escapar o al menos algo con qué defenderse, cuando sus colegas en películas más baratas ni las manos meten.

Dicho lo cual, debo aclarar que Los Habitantes es una de esas cintas que adoptan la lógica de las pesadillas aunque con esto se ganen el rechazo de un sector importante del público que prefiere relatos más tradicionales. En lo personal ese tipo de historia convencional, que contiene elementos tan obsoletos como un principio y un final, me es completamente inclusive, prefiero los experimentos de directores como Greenaway, Lynch y Argento. En Los Habitantes Nacho Cerdá juega con la circularidad, frustrando las expectativas de los que esperaban un desarrollo más ordinario. Es muy fácil: si se enojaron con Suspiria, Uzumaki o Lost Highway porque no supieron cuáles eran los buenos y cuáles los malos, les va a pasar algo similar con Los Habitantes, aunque sea un poco más accesible porque se apega al modelo de la casa maldita, cuando menos en los aspectos más superficiales.

Cuando Marie y Nicolai empiezan a explorar el edificio que lleva casi cuatro décadas de abandono Nacho Cerdá cumple escrupulosamente con los tópicos del género. Hay habitaciones en penumbra, puertas que se abren solas, sombras que atraviesan la pantalla cuando los personajes voltean hacia otra parte, telarañas y capas de polvo que cubren los objetos de la familia que alguna vez viviera ahí, todo ello complementado con crujidos, murmullos, el viento que se cuela por las ventanas rotas. Los fantasmas, cuando se dejan ver, no son tan memorables como los de otras cintas, aunque sí presentan características que los hacen particularmente difíciles de eliminar. Además, Cerdá aprovecha algo tan cotidiano como una lámpara de mano para revelar rasgos del pasado, en una de las mejores escenas de la cinta.

Nacho Cerdá filma esto con destreza, conjugando admirablemente las imágenes con macabros efectos de sonido que en ocasiones recuerdan el llanto de un niño, y sin embargo el efecto nunca es tan inquietante como en las mejores películas de fantasmas. Las escenas de Cerdá contienen todos los elementos necesarios para sacarle un suspiro al espectador, pero algo falla en la ejecución que impide que los espectros sean tan amenazadores como los de Ghostwatch o Ju On. Es difícil precisar por qué sin examinar en detalle el encuadre y la edición de cada escena. El maquillaje es bueno, la fotografía inmejorable, la banda sonora es suficiente para predisponer al público. No obstante, el clímax no llega, la tensión aunque intensa es manejable, la ambientación es lóbrega pero le falta algo para ser tan opresiva como en El Aro, por ejemplo. Los Habitantes sigue siendo entretenida, con una puesta en escena tan minuciosa que merece ser vista sólo por su acabado formal. Los defectos se le pueden atribuir a la novatez del director, algo que es de suponer irá corrigiendo en trabajos posteriores. En conclusión, un prometedor debut para un cineasta que puede convertirse en una figura importante en el género, sobre todo si insiste en colaborar con tipos tan hábiles como Hussain y Stanley.

Sitio Oficial:
www.theabandonedmovie.com