Serie B
El Imperio de los Lobos
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(septiembre 30, 2007)
La influencia de Hollywood en el cine francés siempre ha estado presente, incluyendo por supuesto a los miembros de la nouvelle vague, pero sólo recientemente han aparecido thrillers galos que no le piden nada a sus contrapartes gringas en términos de emociones, suspenso y manufactura. La lista ya es bastante larga -Pacto de Lobos, Los Ríos de Color Púrpura, Dobermann, Nido de Avispas- por lo que extrañarse de que los franchutes hayan dejado atrás las conversaciones bizantinas filmadas en riguroso blanco y negro para mejor contar historias entretenidas y espectaculares es honestamente muy siglo veinte.
Trailer de El Imperio de los Lobos, en français
El Imperio de los Lobos sobresale en esta camada por su guión, adaptado de una novela con la colaboración del autor de la misma y que por lo tanto retiene la complejidad del relato original. Es cosa de verse como en IMDB abundan los comentarios de gente que no entendió la trama y que suponen que eso significa que la película debe ser mala, cuando el problema simplemente es que les faltó poner atención. Es difícil llamarse a engaño cuando una cinta abre con dos tramas paralelas que confluyen a la mitad del relato. Es lo normal en cualquier película donde al principio parece que se están contando historias paralelas, cualquier espectador con un mínimo de experiencia ya sabe que en algún momento se descubrirá una relación entre las mismas y el chiste es ver si los realizadores lo hicieron con habilidad.
Esto es justo lo que pasa en L´Empire des Loups, donde las pistas se acumulan hasta que, con un poco de prestidigitación indispensable en este tipo de cine, llegamos a un punto en que las línes argumentales se unen para darle una dimensión extra a los acontecimientos. Una sinopsis que diera cuenta por un lado de Anne Heymes (Arly Jover), la respetable esposa de un alto funcionario francés, bajo tratamiento debido a crecientes episodios de alucinación y amnesia, y por otra parte de Paul Nerteaux (Jocelyn Quivrin), joven detective a cargo de la investigación de un asesino serial que tortura y desfigura a sus víctimas, todas ellas inmigrantes ilegales turcas, parecería efectivamente deschavetada, más cuando llega el momento de revelar la verdad sobre el pasado de Anne Heymes y su relación con los asesinatos. Sin embargo, en este género cuenta más el estilo que la verosimilitud o la originalidad.
El estilo con el que Chris Nahon filma las dos tramas paralelas previene al público sobre el inevitable momento en que ambas quedarán ligadas. La totalidad de L´Empire des Loups transcurre en ambientes oscuros, donde la única luz natural es la de las mañanas lluviosas, un mundo subterráneo en más de un sentido. Por eso conocemos a Anne Heymes mientras yace en una especie de ataúd metálico, en realidad un sofisticado aparato para rastrear su actividad cerebral, donde está rodeada de sonidos extraños y una iluminación que afecta aún más su embotada percepción. El caso de Paul Nerteaux es similar. Su primera aparición viene precedida de luces desenfocadas, cuando él contempla a un buzo que en ese momento saca el tercer cadáver mutilado del alcantarillado de París. Esto será una constante a lo largo de toda la película, con los personajes reflejándose en espejos que los deforman, o vistos a través de ventanas mojadas por la incesante lluvia. Desde antes de hacer explícito el vínculo entre Anna y Paul el director los ubica en un mismo plano con estas pistas visuales.
Le da además al relato solidez temática. La constante en la obra de Jean-Christophe Grangé es el interés por la doble personalidad, característica de los protagonistas ya mencionados y también de Jean-Louis Schiffer (Jean Reno), el policía veterano reclutado por Paul debido a sus contactos en la comunidad turca. Así, Anna Heymes sospecha primero que su esposo tiene un pasado oculto antes de descubrir que la verdad está más próxima a ella, Paul Nerteaux trata de imponer su jerarquía ante un Schiffer que lo humilla constantemente llamándolo "muchacho", mientras que éste representa la ley pero tiene métodos poco ortodoxos y bastante sádicos, no por nada los turcos lo apodan El Hierro. Esta incertidumbre se reproduce en la estructura de la película, que pasa de un género a otro sin decidirse por ninguno, dándole al relato elementos de ciencia ficción (los experimentos del Dr. Ackerman), terror (las alucinaciones de Anna), suspenso (la identidad de Sema), acción (incluyendo breves secuencias de artes marciales que son lo más flojo de la cinta) y hasta thriller político (llevando a la ficción a los Lobos Grises, secta turca de ultraderecha).
Trailer más corto, en inglés
(incluye pistas sobre el final)
La poca originalidad del relato es evidente. El cuento del policía novato que debe colaborar con otro de mayor experiencia para desenmarañar una serie de crímenes atroces no es precisamente algo inédito en el cine. Sin embargo, en este tipo de películas lo que cuenta es la ejecución más que las ideas novedosas. En El Imperio de los Lobos lo más importante es la destreza narrativa del conjunto, con escenas que van encadenando sus improbables peripecias de manera que el espectador no tenga tiempo de notar lo rebuscado del guión. Para acomodar todos los elementos dispares en dos horas de proyección se requiere prescindir de explicaciones superfluas, al espectador le queda de tarea rellenar algunas lagunas del relato con suposiciones (sobre las verdaderas intenciones de Schiffer, por ejemplo). La razón de que esto no llegue a ser molesto es el exotismo de la situación en la que se encuentran los personajes, no es frecuente encontrar villanos turcos en el cine de acción y suspenso.
Esto le ayuda a L´Empire des Loups cada vez que el libreto se saca de la manga otra instancia en que un testigo está a punto de ayudar a los investigadores y repentinamente se queda sin habla. No obstante, y a pesar de que a la película se le acaba el gas cuando los personajes llegan a Turquía, el resultado es un thriller visualmente atractivo, con actuaciones competentes (lo cual es de esperarse en el caso de Jean Reno, pero los desconocidos Arly Jover y Jocelyn Quivrin lo hacen bastante bien), un diseño de producción que acentúa lo irreal de cada sitio (la morgue, el panteón, la guarida del mafioso turco en París), escenas de acción donde se puede entender lo que está pasando (a diferencia de Bourne: el Ultimátum), harta truculencia y la eficacia narrativa hollywoodense, ya completamente asimilada por los cineastas franceses.
Sitio Oficial:
www.lempiredesloups.com

