Serie B
Guardianes del Día
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(octubre 8, 2007)
No me gusta decir "se los dije" pero se los dije. Hace dos años, cuando yo recomendaba Guardianes de la Noche, la primera parte de esta trilogía rusa de fantasía, me decían que la película era confusa y aburrida, que era francamente inexplicable que en su país de origen hubiese superado en taquilla a El Señor de los Anillos, que le sobraban personajes y subtramas, que el argumento tenía cabos sueltos, etc. Mi optimismo se basaba en que lo visto era apenas el arranque de una historia más larga, donde probablemente se explicaría mejor la presencia de algunos elementos y la poca importancia concedida a otros, y en el hecho de que el éxito económico de Guardianes de la Noche seguramente le daría al equipo creativo más herramientas para realizar la secuela.
Trailer internacional de Guardianes del Día
Aunque el presupuesto sigue siendo paupérrimo en comparación al de la típica producción hollywoodense (poco más de 4 millones de dólares, en Hollywood una película que cuesta 42 millones se considera modesta) la experiencia que el equipo técnico adquirió en el episodio previo es aparente en cada fotograma. Para filmar Guardianes de la Noche fue necesario reclutar a todo el personal capaz de realizar efectos especiales, organizándolos e intercambiando información por medio de internet. Por eso algunas escenas del primer capítulo se quedaban un poco cortos en cuanto a los efectos, problema que ha desaparecido de Guardianes del Día. En el trailer pueden apreciarse varios de los momentos más impactantes, como cuando Zhanna Friske conduce un auto en el exterior de un hotel, algo similar a lo que nos mostró Ultraviolet aunque aquí provoca una mejor impresión porque resalta uno de los temas principales de la trilogía, que es la existencia de un mundo mágico oculto tras la rutina cotidiana.
Es evidente que el director Timur Bekmambetov también se tuvo más confianza al ensamblar esta segunda entrega del relato. Hay una gran cantidad de detalles, tanto en las habilidades sobrenaturales de los protagonistas como en la ambientación, donde se nota un control más preciso de los diferentes elementos. Claro ejemplo de esto es la forma un tanto casual en la que se manifiestan los poderes fantásticos de Anton, Svetlana, Igor, Alisa y el resto de los personajes, sin detenerse a explicar con antelación qué es lo que cada uno de ellos puede o no hacer. Así, vemos a Anton improvisar un disfraz con un puñado de nieve, a Svetlana superando fácilmente a sus oponentes, a Igor empleando una aguja para cazar a sus víctimas, con lo que el espectador queda maravillado constantemente por la creatividad desplegada en cada escena. Esto se combina con un sentido del humor que por desgracia se pierde si uno desconoce el contexto cultural que rodea a la película. Cuando Anton se zambulle en un anuncio de la película 9 Rota, usándolo a manera de portal, ayuda saber que esa cinta era la más taquillera en la historia de Rusia... hasta que llegó Guardianes del Día y volvió a pulverizar el récord.
La ambientación, demasiado homogeneizada en los blockbusters gringos, en Guardianes del Día se convierte en un elemento crucial. Desde los numerosos espectaculares que adornan Moscú, refejados en el parabrisas del camión tripulado por Anton y Svetlana, hasta los departamentos en ruinas que habitan Kostya y su padre, pasando por una enorme cantidad de referencias a políticos y escritores (el autor de las novelas, Sergei Lukyanenko, sale de extra, al estilo de Stephen King o Stan Lee). Los dos bandos opuestos, los Guardianes de la Luz y de la Oscuridad, pueden equipararse a segmentos de la sociedad rusa sin necesidad de los malabares hermenéuticos que tanto les gustan a los Cahiers du Cinema. De esta forma los Guardianes de la Luz vendrían representando al sufrido y trabajador pueblo soviético, ya que se les ve desempeñando su oficio de manera humilde y en condiciones que distan de ser las ideales. Por su parte, los Guardianes de la Oscuridad parecen la metáfora perfecta para los nuevos capitalistas que se han beneficiado de la creciente prosperidad rusa, son ostentosos en su forma de vestir y en los autos que manejan, como puede verse fácilmente en el caso de Alisa.
Esto, aunado al hecho de que el folklore ruso sea tan rico que la película esté saturada de elementos tomados de ahí sin poder agotarlo, le dan al díptico (hasta ahora) de Timur Bekmambetov un estilo particular, suficiente muchas veces para distraer al público de las lagunas en el guión, que me imagino quedan mejor explicadas en la novela. De hecho, tomando ambas cintas como una sola historia que se tuvo que partir en dos a efectos de distribución, se entiende por qué Guardianes de la Noche le dedicó tanto metraje a los problemas de Svetlana, quien a muchos comentaristas les parecía irrelevante. En Guardianes del Día ella tiene una participación tan importante como la del héroe y se menciona también que es una hechicera tan poderosa como Igor, con lo que de paso se dificulta identificar al Elegido que según la profecía inclinaría la balanza a favor de la Oscuridad. Zavulon, el villano principal, piensa que se trata de Igor, pero igual podría ser Svetlana, o incluso un tercer personaje que interviene en el desenlace con una acción inesperada.
Dicha secuencia, que incluye la destrucción de Moscú y supera con mucho al final de Guardianes de la Noche, nos lleva a lo que sospecho será el principal obstáculo para que el público occidental disfrute la película. Estamos tan acostumbrados a que las películas épicas de fantasía tengan como pretexto un arma poderosísima o un escudo milagroso que el hecho de que el argumento de Guardianes del Día gire en torno a un pedazo de gis será la gota que derrame el vaso para muchos espectadores. Las objeciones son previsibles: "¿El Gis del Destino? ¿Y para usarlo se necesita el Pizarrón de la Eternidad?" A lo largo de la película se aclara que este gis fue el que usó Tamerlán en sus conquistas, que puede controlar el desarrollo de los acontecimientos, hasta se incluye una secuencia a base de imágenes de archivo donde se insertó a la actriz Galina Tyunina a la manera de Forrest Gump. El guión trata de justificarlo con la cantaleta de que el destino es algo que no se puede controlar tan fácilmente y etcétera, lo que de alguna manera prepara al espectador para la decisión del protagonista, pero admito que es lo más flojo de la cinta.
Escena de cambio de sexo en Guardianes del Día
Donde Guardianes del Día corre con mejor suerte cuando aligera el relato con momentos de humor. El video que aparece arriba de este párrafo corresponde a la escena donde Anton debe intercambiar cuerpos con Olga para despistar a loa Guardianes de la Noche. A ese fragmento le sigue una larga secuencia donde Svetlana, que desconoce el cambalache, acaba confesándole ciertos secretos a Anton sin proponérselo. No es muy distinto a la típica comedia romántica gringa, y culmina con un arrebato de cursilería que bien pudo omitirse, pero es otro detalle que le da su estilo característico a la serie. Otros momentos divertidos se derivan de la facilidad con la que los personajes usan sus poderes para resolver problemas cotidianos. El humor no llega a opacar la ambigüedad moral de la historia. A lo largo de ambas cintas queda patente que los Guardianes de la Luz y la Oscuridad usan métodos muy parecidos, algo ajeno al maniqueísmo hollywoodense. Geser y Zavulon, cabecillas de cada bando, con frecuencia manipulan a sus seguidores para obtener lo que desean.
Algunas aclaraciones. La versión que se exhibe en cines en México es la que edita Fox Searchlight en todo el mundo y al igual que en Guardianes de la Noche los gringos tienen tan poco respeto por el material que adquieren (y por la inteligencia del público) que le cortaron escenas para "simplificarla", lo que paradójicamente la hace más difícil de entender. La versión original rusa dura 140 minutos, diez minutos menos que lo que podrán ver en las salas cinematográficas. De ninguna manera estoy sugiriendo que se consigan una copia completa en edición pirata o bajándola del internés porque eso es ilegal y se van a ir al infierno, donde pasarán toda la eternidad atormentados por la filmografía de Arturo Ripstein, Carlos Reygadas y Paco del Toro. Lo indicado es aprovechar para disfrutar los efectos especiales en pantalla grande y luego comprar el DVD para darle una repasada a la historia, que en ocasiones es bastante complicada. Además, cualquier pretexto es bueno para contemplar a Zhanna Friske.
La otra aclaración es sobre la "trilogía". En realidad, Guardianes del Día completa al primer episodio de tal manera que difícilmente se puede filmar otra película con los mismos personajes. Ya se anunció que la tercera película estará ubicada en Estados Unidos, con otros actores y en inglés. Hay que esperar su estreno para juzgarla, por supuesto, pero es de esperarse que al trasladar la historia a otro ámbito cultural, uno tan manido como el norteamericano, se pierda gran parte de la personalidad típica de estas dos cintas. Espero equivocarme.
Sitio Oficial:
http://www.foxsearchlight.com/daywatch/
Del mismo director:
• Guardianes de la Noche

