Site menu:

Suscríbete:
¿Qué es RSS?




eXTReMe Tracker

Sitios Recomendados: 1000 Misspent Hours and Counting
And You Call Yourself a Scientist!
Blog de Cine
Cine Azteca
Cinema de Merde
Cinema de Perra Gorda
CineVertigo
David Bordwell
The Devil's Reviews
Eiga go go!
Fangoria
The Filthy Critic
Flick Filosopher
Midnight Eye
Miradas de Cine
Paxton at the Movies
El Perro Café
Poffy's Movie Mania
Teleport City
Tren de Sombras
Revista Cinefagia
Video WatchBlog

Los Mensajeros
LOS MENSAJEROS
(The Messengers)
Dirección
:
Oxide Pang Chun, Danny Pang
Guión:
Stuart Beattie, Mark Wheaton, Todd Farmer
Producción:
Sam Raimi, Robert Tapert, William Merak, Jason Shuman
Fotografía:
David Geddes
Música:
Joseph Lo Duca
Edición:
John Axelrad, Armen Minasian
Elenco:
Kristen Stewart (Jess Solomon), Dylan McDermott (Roy Solomon), Penelope Ann Miller (Denise Solomon), John Corbett (John Burwell), Evan Turner y Theodore Turner (Ben Solomon), Dustin Milligan (Bobby)
EE.UU., 2007, Blue Star Pictures / Columbia Pictures / Ghost House Pictures / Screen Gems, 90 min.

Otras opiniones:


Serie B

Los Mensajeros

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(octubre 16, 2007)

Una colaboración entre los hermanos Pang, que brincaron a la fama mundial con El Ojo, y Sam Raimi, creador de El Despertar del Diablo y ahora encargado de las aventuras cinematográficas del Hombre Araña, debería ser si no un clásico instantáneo al menos una memorable película de terror, por mucho que la premisa sea trillada. Sin embargo, las mismas expectativas que genera el proyecto le juegan en contra a esta genérica cinta de fantasmas, que nunca desarrolla sus temas subyacentes y que tampoco genera sustos suficientes para satisfacer a su público.


Trailer de Los Mensajeros
con subtítulos en español mal escritos

El cuento de la casa embrujada, pese a su nula originalidad, puede dar pie a historias que generen una aceptable atmósfera de terror y al mismo tiempo toquen temas como la violencia intrafamiliar (El Resplandor), las presiones financieras (Amityville) o la inocencia infantil como portal al más allá (El Sexto Sentido). El problema con Los Mensajeros es que es tan derivativa que uno no puede evitar la comparación con las cintas antes mencionadas, entre muchas otras, sin que el guión se decida por un tema para trabajarlo a fondo y darle un fundamento a lo que apenas es una sucesión de sustos consistentes en fantasmas que aparecen de improviso en primer plano y que vienen acompañados, faltaba más, de un acorde disminuido. Esto último puede ser suficiente para una buena película de terror, por supuesto, pero fuera de algunas imágenes efectivas -los pies ensangrentados que aparecen bajo una sábana, por ejemplo- los fantasmas de Los Mensajeros son idénticos a los de El Aro, La Maldición, y el resto de las producciones orientales de ultratumba.

Los constante pleitos entre Jess y sus padres son igualmente olvidables, sirviendo solamente como pretexto para que nadie le crea a la chica cuando los espectros le sacan un suspiro. Kristen Stewart, Dylan McDermott y Penelope Ann Miller son buenos actores que nada pueden hacer con un guión tan esquemático. Así como el espectador experimentado puede adivinar las apariciones de los fantasmas ("Espectro en cinco... cuatro... tres...") todos los diálogos parecen calcados de otras películas mejores, donde los conflictos familiares sí le aportan una dimensión extra a lo que sucede en pantalla. En Los Mensajeros la dicha de tener una familia unida se subraya con tanta insistencia en el desenlace que deja de ser un subtexto y desplaza a la modesta cinta de género que hasta entonces se había desarrollado más o menos bien.

Por otro lado, da la impresión de que la situación económica de la familia se menciona sólo para darle algo que hacer al personaje de Penelope Ann Miller, que de otra manera pasaría inadvertido. La película pasa mucho tiempo acompañando a la adolescente Jess, sin darle mayor densidad, y de vez en cuando interrumpe sus peripecias sobrenaturales para obsequiarnos con las discusiones de sus padres, que tampoco llevan a ninguna parte. Incluso la llegada de un providencial asistente, en apariencia mejor preparado que el padre de familia para llevar las riendas de la granja, se desperdicia al pasar por alto los riesgos de tener bajo el mismo techo a un hombre adulto y una chavita que ya alcanza el timbre. Se pudo haber aprovechado esto para darle un toque más perverso a la historia.

La premisa, que le confiere a un niño pequeño la habilidad de interactuar con los fantasmas que el resto de su familia no alcanza a percibir, apenas le alcanza a la cinta para plantear algunos momentos de tensión que desfallecen antes de alcanzar la meta. Uno de ellos se da cuando Jess empieza a sospechar que su hermanito sabe dónde están los espíritus maloras que para ella son invisibles, y queda lamentablemente desperdiciado cuando la escena se alarga hasta que el miedo se disipa y es reemplazado por la impaciencia (¿qué espera el fantasma para acercarse?). Otro defecto que echa a perder los sustos es la tendencia de varios personajes a cometer tonterías, como cuando Jess entra en el granero, nota a un niño llorando en un rincón, que evidentemente no es su hermano, y trata de hablar con él, muy quitada de la pena a pesar de que para entonces ya tiene razones suficientes para salir por piernas ante el menor indicio de peligro.


Escena de Los Mensajeros

Antes de echarle toda la culpa a los hermanos Pang hay que considerar que el rodaje de Los Mensajeros fue bastante accidentado. El prólogo que abre la película originalmente debía aparecer a la mitad, el nivel de violencia variaba para tratar de anticiparse a la censura y entregar un producto apto para adolescentes, el guión cambiaba de un día para otro, el productor Sam Raimi pidió escenas nuevas que fueron dirigidas por Eduardo Rodríguez, etc. Además, Los Mensajeros comete el mismo error que otros títulos gringos de fantasmas, como Espíritus Ocultos o Ecos Mortales, al explicar las intenciones de los aparecidos se pierde el misterio que se construye en los primeros cuarenta minutos. En este tipo de películas los muertos por lo general regresan para resolver su propio asesinato, algo que le quita tensión al relato.

En otras reseñas noto gran confusión sobre el título y la presencia de los cuervos en la película. Algunos creen que eso de Los Mensajeros se refiere a los niños que pueden ver fantasmas, o a los espectros mismos, y que los cuervos son una referencia a Hitchcock. Si no me equivoco la respuesta la podemos encontrar en la mitología griega, donde las aves eran psicopompos, o lo que es lo mismo entes encargados de conducir las almas de los muertos al inframundo, como los gatos en la cultura japonesa o los perros en la azteca. De ahí que en la película los cuervos se multipliquen a medida que aumenta la actividad de los fantasmas y que en la última escena se despidan de la familia Solomon, una vez cumplida su misión. Prefiero esa explicación a otro homenaje a Los Pájaros, que ni siquiera es tan buena.

Sitio Oficial:
www.sonypictures.com/movies/themessengers/index.html