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Halloween el Inicio
HALLOWEEN EL INICIO
(Halloween)
Dirección
:
Rob Zombie
Guión:
Rob Zombie, basado en la película de John Carpenter
Producción:
Rob Zombie, Malek Akkad, Andy Gould
Fotografía:
Phil Parmet
Música:
Tyler Bates
Edición:
Glenn Garland
Elenco:
Malcolm McDowell (Dr. Sam Loomis), Tyler Mane (Michael Myers adulto), Sheri Moon Zombie (Deborah Myers), Scout Taylor-Compton (Laurie Strode), Daeg Faerch (Michael Myers niño), William Forsythe (Ronnie White), Brad Dourif (Sheriff Brackett), Danielle Harris (Annie Brackett), Hanna R. Hall (Judith Myers), Bill Moseley (Zach), Danny Trejo (Ismael Cruz), Udo Kier (Morgan Walker)
EE.UU., 2007, Dimension Films / MGM, 110 min.

Otras opiniones:


Serie B

Halloween el Inicio

Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(noviembre 6, 2007)

Muchos fanáticos del cine de terror ubicamos la Época de Oro del género en las décadas de los 70 y 80. Basta con mencionar a los directores que se dieron a conocer en esos años para confirmar que se trataba de una época privilegiada: Tobe Hooper, Dario Argento, George Romero, Lucio Fulci, David Cronenberg, Sam Raimi y por supuesto John Carpenter, creador de la versión original de Halloween. Los títulos clásicos de esas dos décadas son reverenciados por todos los seguidores del horror cinematográfico. El problema es cuando esa devoción se convierte en fanatismo, cuando las películas admiradas se consideran sagradas y cada nueva versión de las mismas es vista como una herejía.


Trailer de Halloween

Entiendo la pasión de algunos adeptos del género, pero cuando adquiere tintes de guerra santa me parece excesiva. El ejemplo más claro es la indignación que muchos expresan cuando se anuncian remakes de sus cintas favoritas. Ya lo he dicho en otras ocasiones, ganándome una buena cantidad de mentadas de madre, y lo voy a repetir ahora: las nuevas versiones no le quitan nada a las originales, así que dejen de chillar y denle a los nuevos directores la oportunidad de retomar estas historias. Total, si tanto les molesta que estas películas existan pues no las vean y asunto arreglado. En todo caso, me parece que estos remakes sirven para ilustrar las ideas de investigadores como Henry Jenkins, estudioso de lo que él llama "cultura de la convergencia", que va más allá de lo tecnológico y señala un cambio en la creación artística, con una mayor participación de los fans en el quehacer cultural.

Jenkins ha trabajado más este tema en la ciencia ficción y las series de televisión, pero los aficionados al terror ya llevan un buen rato poniendo en práctica sus ideas. No está de más recordar que los cineastas que tanto admiramos se inspiraron en las películas de terror y ciencia ficción de la Hammer y la Universal que ellos veían en la televisión cuando eran niños. Obviamente estas ganas de rendir homenaje a sus películas favoritas no desapareció con la generación que trabajó hace treinta años, los cineastas actuales tienen el mismo derecho de recrear esas historias y un claro ejemplo es Rob Zombie, quien siempre ha manifestado su admiración por todo lo relacionado con el terror, primero como cantante de White Zombie y desde hace algunos años filmando sus propias películas.

Ya es hora de tirar a la basura los viejos prejucios sobre la originalidad. Hay que aceptar que el cine es mucho más interesante cuando existe la posibilidad de tomar una historia antigua para darle un enfoque nuevo. Esto puede ir desde aprovechar los avances técnicos para mejorar los efectos especiales, actualizar la premisa original para que coincida con el nuevo contexto cultural o construir un significado nuevo que incluya las imágenes de la película original como materia prima. Rob Zombie opta por esta tercera vía, suponiendo que el público conoce bien la versión original de John Carpenter para elaborar una obra que va más allá de las limitaciones de un largometraje aislado. Halloween 2007 no sólo reconoce el lugar que ocupa dentro del desarrollo del género del terror, sino que asume esto como una virtud.

En este sentido la versión de Rob Zombie es más interesante desde el punto de vista metatextual (la película entendida como parte de una tradición) que textual (el contenido mismo de la película). En palabras más sencillas, esto significa que el cine está entrando en una etapa donde se admite que cada cinta forma parte de una secuencia, ya no como eventos únicos que no tienen nada que ver con el pasado. Obviamente esto le exige al espectador un mayor nivel de conocimiento, algo que para los fanáticos del terror no es difícil dado el nivel de dedicación que manifiestan, pero que para el público ocasional puede ser problemático, como puede verse en la gente que se queja de que las películas de Harry Potter o los Piratas del Caribe ya son demasiado complicadas. El lado positivo de esta tendencia es que un largometraje ya no necesita sostenerse solo, puede superar las barreras que le impone el sistema de distribución (dos horas de duración, narración simplificada) para ensayar historias que antes serían imposibles.

La intención de Rob Zombie con esta nueva versión de Halloween no era reemplazar al clásico original, más bien es una interpretación del relato de John Carpenter, expandiendo el minimalismo de aquella con nuevos personajes y situaciones. La principal aportación de Halloween 2007 es una visión más completa de la figura de Michael Myers. En alguna de las secuelas de la película original ya se habían dado versiones contradictorias de este aspecto, algo que Rob Zombie ignora en favor de una explicación que apunta a la familia disfuncional de Michael. Aquí el director y guionista cae en los tópicos del abuso infantil como causa de los asesinos seriales, algo que se encuentra en algunos casos (Henry Lee Lucas) y en otros no (Jeffrey Dahmer). Rob Zombie establece una relación demasiado lineal entre la fiera infancia de Michael Myers y sus asesinatos. Más tarde, una vez que Michael escapa del manicomio hay escenas que nos muestran la familia que adoptó a su hermana Laurie, tan armoniosa que parece salida de alguna producción de Disney.


Escena de Halloween
(¡con Ken Foree!)

Más afortunada es la decisión de darle a la máscara de Michael Myers un sentido que no tenía en la original. En esta nueva versión conocemos a Michael, de apenas diez años, mientras juega con una rata en su cuarto. Lo extraño es que a pesar de estar solo Michael usa una máscara de payaso, la misma que aparecía sólo al final de la escena inicial en la versión de Carpenter. De esta forma se da a entender que la máscara es el verdadero rostro de Michael Myers, un dato inquientante que probablemente sería más efectivo si en escenas posteriores Rob Zombie se aguantara las ganas de enseñar a a Michael, ya adulto, con las paredes de su celda tapizadas con las máscaras creadas durante su estadía en el manicomio. Por una parte, el guión incluye ideas dignas de figurar en la mitología del personaje, lástima que el director las use en exceso y termine por echarlas a perder.

En sus trabajos anteriores como director, sobre todo en su debut, Rob Zombie había demostrado que le cuesta trabajo reprimir sus ímpetus cuando se trata de rendir homenaje al cine de terror de los 70. En el caso específico de Halloween 2007 esto se nota en los asesinatos, más similares a los de cintas como Last House on the Left que al discreto estilo de John Carpenter. Aquí también el efecto es desigual. Cuando Michael asesina a casi toda su familia el hecho de mostrar en detalle la forma en que un niño de diez años va despachando a sus parientes muestra que la influencia de ese cine setentero está bien asimilada por Rob Zombie. Sin embargo, el escape de Michael Myers es inverosímil, el director parece más preocupado por demostrar por qué eligió a un luchador profesional para interpretar al protagonista que en presentar un escenario creíble en el que Michael pueda evadir a los empleados del manicomio.

Tal vez reconociendo que difícilmente podría alcanzar los niveles de suspenso de la versión original, Rob Zombie relata el regreso de Michael a su pueblo natal de una forma muy apresurada. Las víctimas son las mismas que en la película de John Carpenter, repitiendo también detalles específicos, como cuando Laurie le pide a Tommy que le abra la puerta mientras Michael cruza tranquilamente la calle para alcanzarla. En parte esto se debe a que Rob Zombie es menos cuidadoso en el manejo de la cámara. En su versión hay escenas donde Michael Myers surge de las sombras pero sin lograr el efecto logrado por John Carpenter en 1978. Más afortunado es el diseño de la banda sonora. Además de repetir la inconfundible tonada de la original, aquí se emplea una banda sonora donde predomina una música electrónica casi atonal, con acordes disonantes que resaltan la atmósfera enfermiza y elementos de percusión para añadirle tensión.

Otro rasgo de la película donde Rob Zombie muestra cierta madurez es en la mezcla de estilos. En Halloween 2007 hay varias escenas donde el aspecto visual cambia, mostrando películas caseras y noticiarios, pero siempre para complementar la historia, no para sabotearla como en La Casa de los 1000 Cuerpos. Las secuencias del manicomio recuerdan el estilo de Kubrick, y no sólo por la participación de Malcolm McDowell, pero esto se hace sin demasiados aspavientos. Mencioné que la película es más interesante por lo que le rodea que por su contenido y esto es más evidente en su elenco. Los fans del terror se van a pasar toda la proyección reconociendo rostros conocidos de los clásicos de los 70 y 80: Brad Dourif, Ken Foree, Tom Towles, Dee Wallace, Clint Howard, Udo Kier, Sybil Danning y por supuesto Danielle Harris, quien de niña estelarizó un par de secuelas de la serie original. Algunos argumentan, no sin razón, que esto sólo sirve para distraer. De hecho, lo más notable del reparto es un diálogo en boca de Danny Trejo, donde el personaje menciona que pasó por la cárcel, algo que le sucedió al actor en la vida real.

Aunque defiendo a los directores que optan por el remake es necesario señalar que esta versión de Halloween no pasa de ser una curiosidad. Es más interesante por las posibilidades que abre para el género, como un posible catalizador para que otros cineastas más talentosos recuperen las películas clásicas del género, que por lo que representa dentro de la desigual carrera de Rob Zombie como director. Es obvio que el tipo es un incondicional del cine de horror, lo cual no significa que vaya a hacer algo importante dentro del género. Honestamente lo prefiero como músico. Su versión de Halloween no es la catástrofe que algunos fans temían pero es demasiado dispareja como para recomendarla.

Sitio Oficial:
halloween-themovie.com