Serie B
30 Días de Noche
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(diciembre 7, 2007)
Desde que se anunció que se iba a editar una historieta de vampiros ubicada en un pueblo de Alaska los nerds empezaron a mojar sus pantaletas. Y no era para menos: se combinaban sus dos grandes obsesiones, los chupasangre y los monitos, en un solo paquete. Por eso cuando se anunció la versión cinematográfica esos sujetos decidieron que iba a ser la mejor película de la historia de la humanidad. Ahora que finalmente podemos ver el relato en pantalla grande el resultado es, como era de esperarse, una modesta película de terror que cumple como entretenimiento pero que de ninguna manera es la obra maestra que algunos deseaban.
Trailer de 30 Días de Noche
Con todas las permutaciones que han tenido los vampiros desde que Bram Stoker rescatara una ignota porción del folklore balcánico ya se está volviendo muy difícil encontrarle un enfoque novedoso al subgénero. Tal vez por eso los aficionados ponen los ojos en blanco ante el menor indicio de que alguien discurrió algo que no se ha repetido mil veces. No he leído la historieta en la que se basa la película, y por supuesto es muy probable que sea un excelente ejemplo del arte secuencial, pero la verdad es que la poca originalidad de su adaptación fílmica me deja muchas dudas. Incluso la premisa de un grupo de vampiros que viven en perpetua oscuridad, lejos de la luz solar que es una de sus pocas debilidades, ya había sido puesta en práctica por Skipp y Spector en su novela The Light at the End, publicada en 1986.
Con frecuencia me burlo de los fanáticos aferrados del horror, aquellos que en lo más íntimo de su ser creen que los vampiros y los hombres lobo sí existen, aunque no ignoro que existe un nutrido contingente de seguidores que se precian de ser más exigentes, de conocer la historia del género y que son de fiar, cuando dicen que una novela o película vale la pena hay que hacerles caso porque saben lo que dicen. Por eso me inclino a pensar que algo salió mal en la adaptación al celuloide de 30 Days of Night , la película simplemente contiene demasiados clichés como para creer que los buenos fans del terror pudieran entusiasmarse con un comic tan rutinario como lo que aparece en pantalla. Da la impresión que los productores de la versión cinematográfica, a pesar de llamarse Sam Raimi y Robert Tapert, se conformaron con tener entre manos una película de vampiros con un giro interesante y se preocuparon poco por darle mayor consistencia.
Es cierto que en el nivel más básico 30 Días de Noche cumple con las expectativas. El maquillaje de los vampiros les da a los actores un aspecto de roedor similar al de Max Schreck en Nosferatu, hay varias escenas sangrientas que harán las delicias de los amantes del gore, la historia tiene un buen ritmo y el diseño de producción aprovecha el paisaje nevado donde trascurren los hechos. No obstante, el espectador bien puede pensar que esta es la misma cinta que ya ha visto en otras ocasiones, sólo que con Josh Hartnett reemplazando a Lou Diamond Phillips y Melissa George en lugar de Kari Wuhrer. Fuera de una espectacular toma aérea que nos muestra el ataque inicial de los vampiros y de una escenografía que se sale del presupuesto promedio del straight to video es poco lo que 30 Días de Noche ofrece a los que hemos visto demasiadas cintas baratas de monstruos.
Escena de 30 Días de Noche
Me parece que el principal defecto de la cinta es la interpretación bestial que le da a sus vampiros, como animales de presa movidos por sus instintos más primitivos. Sí, todos estamos hartos de Lestat y sus plañideros amigos, hasta cierto punto es refrescante ver vampiros que disfrutan su condición y, sin embargo, al negarles una personalidad mejor desarrollada se desvanece el que debería ser el motor de la película. Si la premisa es que los vampiros por fin han encontrado un sitio donde pueden actuar a su antojo durante un mes, sin tener que ocultarse con la llegada del día, ¿no sería mejor contar la historia, al menos en parte, desde su punto de vista? De hecho, la película funciona mejor cuando los vemos aprovechar esta superioridad para tenderles trampas a los humanos sobrevivientes, como puede apreciarse en la escena que ilustra este texto, aunque la decepcionante actuación de Danny Huston como el líder de los vampiros la eche a perder.
Es raro que David Slade, quien lograra un excelente thriller psicológico con su debut Niña Mala (Hard Candy), se concentre en las peleas y los efectos especiales en detrimento de la construcción de personajes. Si el sheriff en trance de separarse de su esposa ya es un lugar común, los vampiros de 30 Días de Noche no se quedan atrás. Se comunican con gruñidos, atacan en manada y se visten como groupies de Lacrimosa; lo de siempre. Incluso siendo generoso, apreciando la cinta en su nivel más visceral y haciendo a un lado esa molesta vocecita interna que señala cada laguna del argumento, es difícil involucrarse con una película que no cumple lo que promete.
Se supone que el chiste de 30 Días de Noche es la desesperante situación de los humanos que sobreviven a la masacre inicial y cuya única esperanza es resistir durante un mes hasta que el Sol vuelva a aparecer. Sin embargo, esto nunca se materializa, en parte debido a unos diálogos prefabricados. En consecuencia se frustra lo que debería ser el rasgo distintivo de 30 Días de Noche, aquello que la aparte de las otras cintas previas de vampiros. La historia se estanca una vez que los protagonistas se reúnen en un escondite provisional, sin demasiados problemas a pesar de que hemos visto a sus perseguidores en acción y son realmente formidables. Es más, hay un momento en que aparecen en pantalla las palabras "7 días después" y uno piensa que debe ser una broma, por lo que se ha visto hasta entonces los vampiros no deberían tardarse ni media hora en localizar a unos cuantos seres humanos acurrucados en una habitación. Por eso digo que sería mucho mejor enfocarse en los vampiros y ofrecer una explicación de por qué no atacan antes a las personas restantes, ya que de otra forma esto queda en manos del espectador, que puede ser poco benévolo con una cinta que presenta una premisa curiosa y luego se niega a desarrollarla adecuadamente.
Sitio Oficial:
www.30daysofnight.com
