Serie B
Frágil
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(febrero 23, 2008)
El tardío estreno de esta película en México invita la comparación con El Orfanato. Ambas son producciones españolas (en este caso hablada en inglés y con locaciones en el Reino Unido), ambientadas en un edificio dilapidado (un hospital infantil a punto de ser clausurado), con una protagonista femenina (una Calista Flockhart más neurótica que de costumbre) que intenta proteger a unos niños de una presencia maligna. Este último elemento es el principal atractivo que le reserva Frágil a los aficionados al cine de terror, siempre a la caza de nuevos monstruos que le hagan compañía a los tradicionales vampiros y zombies.

Calista Flockhart en Frágil
Frágil no es mala. Jaume Balagueró ya ha demostrado ser un director solvente, con oficio para generar atmósferas y ganas de aportar algo al género del terror, aunque en esta cinta se apega demasiado a la fórmula. De acuerdo con los colegas españoles [REC], su trabajo más reciente en colaboración con Paco Plaza, es mucho mejor. Espero que no tengamos que esperar dos años para verlo por acá. Por lo pronto podemos entretenernos con esta historia de fantasmas, un tanto predecible pero con buenos momentos, sobre todo para los fanáticos que ya se saben de memoria los diálogos de Freddy Krueger y que están un poco hartos de las vísceras desparramadas de Saw. En ese sentido Frágil es un cuento de ultratumba más tradicional, apoyándose en sucesos inquietantes más que en arterias seccionadas, aunque el hecho de que entre las víctimas potenciales haya varios niños le da un toque perturbador a la cinta.
No obstante, la obediencia con la que el guión va recorriendo la ruta trazada por títulos anteriores hace que Frágil sea menos trangresora de lo que uno quisiera. Desde que la enfermera Amy Nicholls (Calista Flockhart) llega a su nuevo trabajo y aprende que el segundo piso está abandonado desde hace décadas, que una de las pacientes es una niña antisocial con una amiga imaginaria y que los otros empleados del hospital le dan poca importancia al extraño accidente que dejó a un niño con una doble fractura está claro por dónde va la historia. Según la costumbre establecida por clásicos como The Haunting (la de 1963, por supuesto, no el remake) la protagonista tendrá un tormentoso pasado que la convierte en un testigo poco confiable. Amy arrastra un sentimiento de culpa que la inhabilitó para ejercer su oficio durante un lapso indeterminado y eso refuerza su intención de proteger a Maggie (Yasmin Murphy), la de la amiga no tan imaginaria. Habrá muertes insólitas, Amy descubrirá el secreto tras el abandono del segundo piso así como la verdadera identidad de "Charlotte", hasta llegar a un final caótico, etc.
Tan competente como poco inspirada, Frágil podría consignarse a la categoría "fantasmas del montón" de no ser porque Jaume Balagueró y su coguionista Jordi Galcerán ahorraron la inspiración para el espectro responsable del desaguisado. Frágil premia la paciencia de los aficionados al terror con un fantasma que se beneficia de la apariencia grotesca del instrumental médico de otras épocas y sobre todo de la forma en que ataca a sus víctimas, a pesar de que su origen se explica con demasiada premura. Creo que lo indicado sería eliminar un par de personajes (las expertas locales en el más allá) y situaciones (el conato de romance con el doctor) para reemplazarlos con más datos sobre la personalidad de la enfermera, o ya de perdida con un par de diálogos al final, para que el fantasma sea algo más que una imagen grotesca. El epílogo sentimental tampoco funciona del todo, el de El Orfanato está mejor justificado.

Yasmin Murphy en Frágil
Y así regresamos al principal obstáculo que Frágil va a encontrar en México. En otras circunstancias pasaría como un ejemplo admisible de cine de terror, de los que sirven para pasar el rato aunque al día siguiente uno olvide los detalles, pero al pisarlo los talones a El Orfanato la película de Balagueró difícilmente tendrá una buena acogida. No puede ser de otra manera cuando el público todavía tiene presente la excelente actuación de Belén Rueda en esa otra cinta y ahora se encuentra con una donde Calista Flockhart hace un trabajo más bien discreto. De entrada Flockhart no es la actriz más simpática del mundo y en Frágil debe representar a una mujer que se gana la confianza de una niña antisocial. El resultado es poco convincente, como también lo es cuando tiene que transmitir la desesperación de Amy al ver cómo las circunstancias la obligan a repetir la peor experiencia de su vida. El hecho de que uno nunca pueda identificarse cabalmente con la heroína, aunado a un guión escaso de creatividad, convierten a Frágil en una cinta de interés para los incondicionales del género y que para el resto del público probablemente pasará desapercibida.
Trailer de Frágil:
Sitio Oficial:
movies.filmax.com/fragiles
