Serie B
Asesino Solitario
Por: Marco González Ambriz
(marco@profilmico.com)
(mayo 4, 2008)
Para hacer una película de acción efectiva no se requiere una historia original, basta con un par de tipos carismáticos con facha de rudo y que sean más o menos atléticos, actores secundarios que le aporten humor y credibilidad al relato, un equipo técnico competente para preparar las escenas de acción, mujeres sensuales, un toque exótico y listo. En Asesino Solitario el director debutante Philip G. Atwell se limita a aplicar esa fórmula y aunque su trabajo no contenga una sola escena que no hayamos visto en cintas anteriores sigue siendo satisfactorio para los aficionados a los balazos y las artes marciales.

Jason Statham y Luis Guzmán en Asesino Solitario
Los coestelares son el inglés Jason Statham y el chino Jet Li, quienes ya habían colaborado antes en The One. Ahora Statham interpreta a Jack Crawford, el único agente del FBI con acento británico, obsesionado por capturar a Rogue, el asesino a sueldo más peligroso del mundo, tan incontrolable que a veces ataca a la gente que lo emplea. Este papel lo hace Jet Li, aprovechando su reputación para solventar las lagunas del guión (Rogue es tan letal que parece personaje de anime) y disimulando su mala pronunciación del idioma inglés con el pretexto de que es un tipo estoico (a veces hay que recurrir a los subtítulos porque parece que está hablando en mandarín). No tiene caso hablar a fondo sobre sus respectivas caracterizaciones porque el guión está lleno de lugares comunes.
Jack Crawford, por ejemplo, es el típico policía de Cinelandia: está separado de su esposa, le obsesiona vengar la muerte de su compañero y acostumbra golpear a los sospechosos (¡en público!) antes de arrestarlos. Por su parte, Rogue es el típico asesino infalible que siempre está en el lugar preciso para darle caza a su víctima, nunca yerra un tiro, domina todas las artes marciales habidas y por haber, etc. Sólo que por tratarse de Jet Li pronto aprendemos que Rogue tiene su propio código de honor y que en realidad está haciendo lo mismo que Mifune Toshiro en Yojimbo, Clint Eastwood en Por un Puñado de Dólares y Bruce Willis en Last Man Standing. Si no saben a qué me refiero puede que les sorprenda uno de los giros de la trama.
Lo que cuenta en este tipo de cine es la violencia y Asesino Solitario ofrece todo tipo de persecuciones (en auto, en moto, a pie a través de un edificio), pistolas, escopetas, ametralladoras, francotiradores, ninjas, kung fu, sables, hachas, navajas y hasta martillazos. Ninguna de ellas es particularmente memorable pero cada una está bien filmada, ayuda a olvidar los diálogos y le da variedad al conjunto. En este sentido, el principal defecto de la cinta es que la esperada confrontación entre Jason Statham y Jet Li sea demasiado breve. La intención de los guionistas y el director de hacer una película "seria" les hizo pensar que el público esperaba que la inevitable pelea entre Crawford y Rogue fuera realista, cuando debía ser todo lo contrario.

Devon Aoki y Ryo Ishibashi en Asesino Solitario
Esto es aún más extraño porque se nota en cada instante que el director Philip Atwell proviene de los videoclips (trabajando con Dr. Dre y 50 Cent). Hay un corte cada medio segundo y la cámara nunca se está quieta, hasta en las escenas donde sería más conveniente bajarle al ritmo y darle chance a los actores de hacer su trabajo (por ejemplo, cuando salen Luis Guzmán y Saul Rabinek). Pierre Morel, el fotógrafo de Asesino Solitario, es el mismo que dirigió Adrenalina Total y la película probablemente sería mucho mejor si él se hubiera encargado del proyecto en lugar de Atwell. Estoy seguro que a Morel no le daría vergüenza exagerar los aspectos más caricaturescos de la trama, que vaya si los tiene.
A fin de cuentas lo que le da cierta dignidad a Asesino Solitario, además de sus actores estelares, es un elenco donde lo mismo aparece Devon Aoki como la heredera de un imperio criminal (otra prófuga de un anime) que Ishibashi Ryo, músico japonés conocido por sus papeles en Audition de Miike Takashi y el remake gringo de Ju On de Shimizu Takashi. Un detalle menor pero que igual se agradece es que los personajes japoneses no hablen inglés entre ellos, un error común en muchas producciones norteamericanas que suponen que el público va a salir corriendo si los actores empiezan a hablar un idioma raro. Además esto le ayuda a Ishibashi Ryo a sentirse más cómodo, aunque su inglés sea bastante aceptable (mejor que el de Jet Li, al menos).
Asesino Solitario no es el gran reencuentro de Jason Statham y Jet Li que promete su publicidad, es un modesto producto de acción sin muchas aspiraciones. Tal vez el mejor ejemplo de ello sea la escena donde la incipiente actriz Meghan Flather sale a cuadro, dice un par de palabras, se quita casi toda la ropa y de inmediato se marcha. Es casi un homenaje a Andy Sidaris, uno de los directores emblemáticos del cine de explotación.
Trailer de Asesino Solitario:
